Cada
una de estas balizas, boyas y equipos electrónicos, necesita un
delicado mantenimiento. Durante la actual Campaña Antártica 2022/2023
del OPV “Marinero Fuentealba”, dos son los especialistas en faros del
Centro Zonal de Señalización Marítima de Punta Arenas, quienes junto al
apoyo de la dotación de la Unidad, han efectuado trabajos en una de las
zonas más inhóspitas del mundo: el Continente Blanco. Equipados con
overoles térmicos para protegerse del agua y del frío, enfrentándose a
terrenos de difícil acceso, temperaturas bajo cero y fuertes rachas de
viento, que pueden superar los 30 nudos (46 kilómetros por hora
aproximadamente), los marinos han demostrado con entrega,
profesionalismo, valor y sacrificio una silenciosa labor en este
apartado rincón de la región de Magallanes y Antártica Chilena.
Entre
las tareas que se han hecho en esta comisión antártica está la
mantención a balizas luminosas, balizas ciegas, reforzamiento de
estructuras ubicadas en Bahía Fildes, Isla Trinidad, Isla Roberts
Anterior y el Estrecho Inglés. Esto permitirá guiar de forma segura a
cada uno de los navegantes que transitan por las difíciles rutas
australes.
“Esta
es mi primera vez en el Territorio Chileno Antártico, ha sido una
experiencia muy grata profesionalmente que nunca olvidaré. Anteriormente
había realizado trabajos de señalización marítima en tierra, pero las
condiciones acá son diferentes. Además, la responsabilidad como
encargado en esta comisión de la mantención de la señalización marítima
ha sido muy importante. Las mayores dificultades tienen relación con el
terreno donde se encuentran las ayudas a la navegación”, señaló el cabo
2° Eduardo Bravo del Centro de Señalización Marítima de Punta Arenas.
Por
otra parte, el comandante del OPV “Marinero Fuentealba”, capitán de
fragata Bernhard Arentsen, señaló que “la señalización marítima en el
Territorio Chileno Antártico es fundamental para la seguridad de la
navegación de buques que transitan por la zona y a la protección de la
vida humana en el mar, permitiendo además mantener la presencia de Chile
en el Continente Blanco, cumpliendo de esta manera con las distintas
áreas de misiones institucionales”.
Para
llegar a los lugares más recónditos y de difícil acceso, la
coordinación con el Helicóptero Bolkow Naval 46 del Destacamento
Aeronaval de Puerto Williams -que se encuentra a bordo de la Unidad- ha
sido fundamental en el traslado del personal y de la carga. Para ello,
se ha utilizado la maniobra de vertrep (Vertical Replenishment) que
consiste en transferir carga desde el buque, utilizando el gancho de
carga del helicóptero hasta otro punto.
La
Armada de Chile, a través de su Tercera Zona Naval, ha cumplido con las
áreas de misión institucionales asignadas, aportando de esta manera a
las acciones de soberanía efectiva en el Territorio Chileno Antártico,
al Desarrollo Nacional y Accionar del Estado, manteniendo así las rutas
marítimas seguras en una de las redes de ayudas a la navegación más
complejas del mundo.