El sentimiento de compromiso y pasión por el mar convoca voluntades, es por eso importante comprender que la historia como disciplina es mucho más que una sucesión de fechas y acontecimientos, siendo para muchos un punto de encuentro con nuestro pasado, comprendiendo los procesos y el ejercicio de la libertad del ser humano en el tiempo y espacio geográfico, lo que cautiva y suma pasiones para revivir, recorrer e investigar hechos aparentemente lejanos pero que nos unen en un continuo universal.
Esta historia recorriendo la ruta e historia ha sido difundida, sin embargo es importante dar una puesta al valor a este arduo trabajo realizado por un grupo de hombres unidos por la pasión al mar, lo cual inspira y también suma a quienes no han tenido la oportunidad de recorrer aquellas históricas aguas.
El Nao Punta Arenas de la Hermandad de la Costa
Es de esta manera que la Hermandad de la Costa, importante institución magallánica, en palabras de Heriberto “Chuck” Hurtado “tiene como uno de sus pilares fundamentales, además de la amistad fraterna, es el amor al mar”, expresando que “para nosotros el mar es muy importante, tanto el cuidado como el conocimiento que involucre”.
Importante sentido, encausado por la Hermandad de la Costa, reúne a quienes sienten un llamado especial desde el mar, motivando a redescubrir muchas historias olvidadas, que en el caso de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, se desarrollaron en complejas circunstancias, enfrentando una meteorología y geografía que para los navegantes de hoy aún sigue siendo un exigente desafío.
¿Holandeses en el Estrecho de Magallanes?
Diversos marinos de una infinidad de nacionalidades han navegado por el Estrecho, siendo uno de los capítulos de esta Historia la que dio origen a la Orden de Caballería del “León Desencadenado”, la cual nace desde la tragedia de cinco naves holandesas que enfrentan en el Estrecho de Magallanes las peripecias de la difícil navegación, teniendo que soportar el duro invierno de 1599 en lo que actualmente se conoce como bahía Riders, a más de 100 kilómetros de Punta Arenas con dirección a la salida occidental del Estrecho de Magallanes.
En 1599 bajo el mando del Comandante Mau, zarpa desde Holanda una flota rumbo a Japo?n. En el trayecto por la ruta original, cercano a Cabo de Buena Esperanza, muere su comandante y los dema?s capitanes toman la decisio?n de hacer la travesi?a por el Estrecho de Magallanes.
En el interior del Estrecho les cae el invierno y la ausencia de vientos, debiendo esperar en Bahi?a Tilli cerca de tres meses antes de poder continuar su travesi?a. Mientras esperan y debido a enfermedades, mueren ma?s de 120 tripulantes.
Los comandantes de los buques se reu?nen en Bahi?a Riders, en la Isla Santa Ine?s, a los pies del Cerro el Morrio?n y conforman la Orden de Caballeri?a, con la cual juran fraternidad y cuidados mutuos. Es la primera orden de caballeri?a conocida formada en el Estrecho de Magallanes y quiza?s la primera en Ame?rica.
Las embarcaciones protagonistas de esta historia fueron la “Esperanza”, “Libertad”, “Anunciación”, “Amor”, “Lealtad” y “Fe”, que en palabras de Javier “Pata de Palo” Solís, miembro de la Hermandad de la Costa, “fue una orden de caballería que nace de los cinco comandantes de las naves, con el objetivo de auxiliarse mutuamente, denominándola “El León Desencadenado”, culminando este viaje con el regreso tan solo de uno de los capitanes y 45 tripulantes”.
El área donde se desarrollan parte de estos acontecimientos es bahi?a Riders, la cual se encuentra a los pies del Cerro “El Morrio?n”, cerro grani?tico que se eleva unos 300 metros y desde cuya cima, tripulantes liderados por Roldan, miembros de la flota de Hernando de Magallanes, pudieron ver el Cabo Deseado, es decir el anhelado Océano Pacífico en 1520.
Hermandad de la Costa en “navegando” para recordando la odisea
La Hermandad de la Costa, ya había desarrollado una expedición en el año 2013, esto con el objetivo de instalar una placa conmemorativa de la hazaña holandesa, la cual fue desarrollada en el yate “Chonos”, participando siete integrantes de la Institución, cumpliendo el objetivo dejando testimonio para los navegantes que visitaran el área, ocasión en donde participó Javier Solís, estudioso y entendido en esta tremenda odisea protagonizada por los marinos holandeses.
De esta manera, diez años después, catorce miembros de la Hermandad de la Costa unieron esfuerzos para llegar nuevamente al lugar e instalar una nueva placa, rememorando una historia que para muchos aún es desconocida.
El capitán de la Nao Punta Arenas, Heriberto “Chuck” Hurtado, señala que “en el marco de las actividades conmemorativas del Mes del Mar, un piquete de hermanos nos trasladamos hasta bahía Riders a bordo de la nave “Huracán”, con el objetivo de cumplir un anhelo que por muchas singladuras se habían manifestado por parte de miembros de la Nao Punta Arenas, recalando e instalando una nueva placa conmemorativa”, manifestando que “para los que viajamos por primera vez fue muy emocionante, un sueño que venían pidiendo los hermanos desde bastante singladura, cumpliendo un tremendo objetivo”.
Recorriendo la ruta de Elcano y Hernando de Magallanes
La navegación a través de la historia, por parte de la Nao Punta Arenas de la Hermandad de la Costa, aún no concluía ascendiendo cerro el Morrión, superando la densa turba y revivir aquel momento histórico cuando Roldan y sus hombres divisaron la salida occidental del Estrecho de Magallanes, lo que se denominó el Cabo Deseado y que al regresar a informar la noticia los hombres se abrazaron y lloraron de alegría.
Los miembros de la Hermandad de la Costa, en su regreso, navegaron en dirección a la bahía de Fortescue, antiguo Puerto de las Sardinas denominado por Hernando de Magallanes, visitando la cruz instalada en el marco de los 500 años del Estrecho de Magallanes, realizando a los pies de dicho monumento la “Oración al Mar”, en posición “de abordaje” mirando la inmensidad azul, en un momento tremendamente significativo para estos hombres unidos por el mar, registro audiovisual que estremece los corazones de quienes han tenido la oportunidad de presenciar aquel paraje y a la vez la motivación de este grupo de hombres en una hazaña extraordinaria.
Misión cumplida y el retorno
El piquete de Hermanos de la Nao Punta Arenas regreso a puerto base, unidos con una renovada pasión por el mar, el cual quedó plasmado en un micro documental titulado “Nao Punta Arenas: navegando a través de la Historia”, obra que rescata un capítulo desconocido de la Historia de Magallanes, pero también plasma parte de aquel sentimiento que cautiva a quienes viven en nuestro mar, la cual está disponible para conocimiento de los magallánicos de esta proeza, transmitiendo una vez más aquel vínculo para muchos incomprensible que motiva a este grupo de hombres que observan el mar y su historia.