Por
segundo año consecutivo, el “Juramento a la Bandera” no tuvo lugar en
la Plaza Benjamín Muñoz Gamero de Punta Arenas. Al igual que el año
anterior, la pandemia del Covid-19 modificó los planes de una de las
ceremonias más importantes del Ejército de Chile. En Magallanes, hubo
actividades en las diversas unidades pertenecientes a la V División del
Ejército, aunque el aforo se redujo considerablemente, solo permitiendo
la presencia de los familiares directos de los soldados
En
Punta Arenas, ayer sábado fue el turno de la 4a Brigada Acorazada
“Chorrillos” y el Regimiento “Pudeto”, quienes aprovecharon el favorable
clima, en el horario matinal, para realizar sus ceremonias,
reconociendo a los 77 chacabucanos caídos en el Combate de La
Concepción, cuando hace 139 años entregaron sus vidas con valentía y sin
temor ante fuerzas adversarias muy superiores en número, gesta que
hasta estos días se recuerda.
Tras
la ceremonia en el Regimiento “Pudeto”, el general de Brigada y
comandante de la V División del Ejército, Sergio Estévez, declaró:
“quiero manifestarles mi profundo orgullo como comandante de División y
que debe sentir cada uno de los chilenos, por la sagrada promesa en
todas las guarniciones
de la Región de Magallanes en que los oficiales, suboficiales, soldados
profesionales y conscriptos han jurado rendir la vida si fuese
necesario”.
La
autoridad complementó que “estamos en una tierra difícil, con clima y
condiciones adversas, donde se forman los verdaderos soldados, quienes
siempre han estado al servicio de la comunidad, tanto en las catástrofes
naturales como en esta última pandemia que estamos enfrentando”.
Fue
una jornada inolvidable para quienes sellaron su compromiso con el país
al jurar ante la bandera, servir fielmente a nuestra Patria.
A nivel nacional, juraron a la bandera 7 mil 326 soldados conscriptos.