La reinvención de las ferreterías magallánicas en medio de la pandemia

Cerca
del mediodía en el Barrio Prat de Punta Arenas hay un lugar donde la
gente entra y sale. Es la Ferretería San Marcos donde, si no fuera
porque todos usan mascarillas, uno pensaría que acá el tiempo se detuvo y
nunca existió una pandemia.

Y
es que éste negocio no cerró durante el periodo de cuarentena y se
mantuvo atendiendo a sus clientes que seguían llegando como si nada
hubiera pasado. Esta ferretería incluso se vio beneficiada, ya que pudo
aprovecharse de la gente que estaba aburrida en sus casas y buscaba
arreglar o pintar una parte de esta. Así lo comenta José Fernández, un
vendedor que lleva más de 20 años trabajando en el lugar: “La gente como
no tenía nada que hacer, comenzó hacer tareas en su casa y compraba
igual acá. Y ahora esos clientes se han transformado en clientes
habituales. Por ejemplo a veces venían personas buscando pintura blanca,
pero solo nos quedaba negra y se la llevaban igual. O ahora gente que
no tiene nada que hacer viene a comprar para hacer algo en su casa y
entretenerse”, explica Fernández.

A
metros de la Avenida España se pueden ver unos toldos azules que cuidan
de los clientes de un local que hacen fila para entrar. A pesar de que
han tenido unas bajas en las ventas cercanas al 60 por ciento, todavía
mantienen a todo su personal trabajando. Al igual que San Marcos,
Gomplas también pudo mantenerse abierta durante la cuarentena gracias a
que desde hace un par de años se dedican a vender productos de limpieza y
de sanitización. Para su gerente, Zvonimir Gezan, esto fue fundamental
para seguir funcionado hasta hoy. “Como muchos negocios estaban cerrados
y la gent
e
necesitaba adquirir estos productos venían aquí. También teníamos
muchos clientes de antes que necesitaban seguir funcionando y eso nos
ayudó mucho. Y también la gente que empezó arreglar su casa de
aburrimiento y necesitaban materiales”, afirma Gezan.

A
unos metros de este lugar podemos llegar a la Ferretería Bolt. A pesar
de que el negocio se ve lleno, éste lugar no ha visto la misma suerte
que sus competidores. Después del inicio de la pandemia estuvieron cinco
días cerrados para ver los turnos de los trabajadores y ver como podían
mantenerse en el negocio. La respuesta fue reinventarse. “Esto nos
afectó a todos en alguna o en otra forma. Nosotros tuvimos que movernos
al área de la sanitización y el aseo. A pesar de eso, igual tuvimos
problemas con la llegada de estos insumos desde Santiago al principio lo
que nos afectó. Pero ya ese tema se está regularizand
o y hemos podido volver a levantarnos”, dice el gerente de la tienda, Sebastián Prado.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS