La resurrección de los militantes “fantasmas”

Hace algunas semanas se dio a conocer que las cifras actualizadas a marzo de este año del Servicio Electoral (Servel) indican que existen más de 654 mil militantes “fantasmas” en los padrones electorales de doce de los veinte partidos políticos que están constituidos legalmente.
Según se explicó en ese momento, el fenómeno se produjo por aquellos que eran militantes antes del refichaje de 2017, que no se reinscribieron, pero la ley los sigue considerando “afiliados con sus derechos partidarios suspendidos”.
La lista de colectividades con más militantes “fantasmas”, a nivel nacional, la encabeza el Partido Socialista (81.741), le siguen el Partido Por la Democracia (80.597), el Partido Demócrata Cristiano (76.153) y Renovación Nacional (73.746).
Los doce partidos comprometidos suman 654.741 militantes “fantasmas”, más de la mitad de los registrados en las tiendas políticas legalmente constituidas, que totalizan un padrón de 1.191.583 ciudadanos.
Otra colectividad que también sufrió el problema es la UDI, que faltando unos pocos días para realizar sus elecciones internas, en diciembre pasado, declaró que los militantes habilitados para sufragar bordeaban los 45 mil, pero en los registros aparecieron otros 60 mil militantes “suspendidos”.
Estos últimos comenzaron a ser denominados coloquialmente militantes “fantasmas” o “zombis”, es decir, según la versión del Servel, personas que no se habían refichado en el plazo legal. El descubrimiento del problema y la aparición en la lista de nombres de insignes próceres del gremialismo, llevaron a que la dirigencia nacional del partido revisara la situación.
Del análisis de ese bochornoso incidente, a seis meses de la elección interna, la directiva nacional, liderada por la senadora Jacqueline van Rysselberghe, inició un proceso de refichaje, para reencantar y resucitar a los “fantasmas”, atraer nuevos adherentes y salvar con ingenio una situación que de no mediar una pronta solución por la vía legislativa, que permita depurar los padrones de adherentes, impedirá que estos ciudadanos puedan votar en las próximas elecciones primarias de alcaldes y gobernadores regionales de 2020.
Procedimiento
Según se informó, el plan de la UDI ya está en marcha y los presidentes regionales ya recibieron las fichas de militancia y de adherentes, más las bases de datos respectivas, con los nombres y al menos una forma de contacto (teléfono, email y/o dirección). Con esta acción inmediata, la meta es lograr el ingreso de al menos unas cinco mil personas al partido.
Asimismo, se detalló que la estrategia incluye reuniones en las comunas, en las cuales participan autoridades locales y militantes de base.

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