Para
este profesional, formado en el Colegio Charles Darwin de Punta Arenas,
luego en la Universidad Austral y en el Hospital Clinic de Barcelona;
este sistema “es bastante precario y poco eficiente”.
El
profesional cree que para muchos de sus colegas la salud pública no es
la mejor opción laboral, porque “para hacer las cosas bien en el sistema
de salud pública chileno hay que remar contra la corriente, pelear con
la burocracia, armar las cosas desde cero y eso requiere un esfuerzo y
un compromiso que no siempre se ve recompensado como se recompensa en la
salud privada”.
En
opinión del médico, estos factores son los responsables de que los
profesionales del sistema público acaben por migrar a clínicas privadas.
“El sistema público también es bastante agresivo, desde el punto de
vista laboral, para los que ejercen en él, entonces es difícil
comprometerse con un sistema que no vela por los intereses de sus
trabajadores ni los pacientes, que deja bastante que desear”.
“¡Nos alimentamos pésimo!”
Especializado
en nutrición y diabetes en el Hospital Clinic, uno de los más
importantes de España, el facultativo analiza los hábitos alimenticios
de los chilenos. “Nuestra dieta se basa en comer pan dos veces al día,
en el almuerzo los acompañamientos son arroz, fideos o papas”. Si
asociamos esto al consumo de alimentos ultraprocesados, Chile se
posiciona como el tercer país más obeso del planeta después de Estados
Unidos y México. El médico agrega que el sedentarismo, que se exacerbó
después de la pandemia, solo empeora este panorama.
Diego
explica también que existe un grupo de enfermedades metabólicas
relacionadas con la alimentación: obesidad, resistencia a la insulina,
prediabetes; “hasta el punto cúlmine de una mala alimentación y malos
hábitos, que es la diabetes tipo 2, el hígado graso, el síndrome de
ovario poliquístico, e incluso algunas enfermedades autoinmunes que se
cree que se pueden gatillar por una mala alimentación, por consumo de
ultraprocesados que afectaría la microbiota, que es fundamental para un
sistema inmune óptimo”.
Otro
factor al que tenemos que poner atención es a los niveles de estrés con
los que debemos lidiar a diario, porque “nuestro sistema neurológico
está íntimamente desarrollado con nuestro metabolismo y nuestro sistema
inmune, por lo que un alto nivel de estrés empeora nuestra salud. Por
eso es importante trabajar la gestión de las emociones, las relaciones
personales, de manera que el estrés no sea tan elevado como para agravar
algunas enfermedades comunes”, enfatiza el especialista, que
actualmente ejerce en la Clínica Costanera Valdivia, en el Centro Médico
Kinos y a través de la telemedicina, medio por el cual atiende a
pacientes de todo Chile y del extranjero. En este punto, destaca que
este sistema “es muy útil, porque en mi especialidad puedo medir casi
todo a través de exámenes de imágenes o laboratorio”, y esto le permite
llegar a lugares donde hay muy pocos especialistas en nutrición.
El
llamado final de este médico es que cuidemos nuestra alimentación,
porque “teniendo en cuenta que es algo que hacemos tres veces al día,
todos los días de nuestra vida, si lo hacemos mal nuestro cuerpo nos va a
entregar enfermedad y si lo hacemos bien, nos va a entregar salud”.