Patricio Sepúlveda es el representante de una agrupación que nació por la necesidad que tienen más de 200 padres de encontrarles un colegio a sus hijos, luego que el nuevo Sistema de Admisión Escolar no les diera una respuesta adecuada a sus requerimientos.
El sábado pasado, alrededor de 25 integrantes de “Padres en contra del Sistema de Admisión 2016” protestaron en la Avenida Colón con Bories, cansados de esperar un colegio para sus hijos.
Sepúlveda contó a Diario El Pingüino que se contactaron a través de Facebook y crearon la página “Padres en contra del Sistema de Admisión 2016” y que ahí comenzaron a saber de los casos, a conocerse y a escuchar cómo les afecta el nuevo sistema de admisión.
“Logramos acreditar a aproximadamente 200 apoderados de igual número de niños que actualmente están sin colegio. Por lo tanto, decidimos dar a conocer a la opinión pública que el sistema que están implementando en nuestra región ha traído muchos problemas y dificultades que no previeron en el Ministerio de Educación (Mineduc)”, puntualizó.
Con tono sereno, dice que la seremi de Educación, Margarita Makuc, “considera que esto es un éxito, pero lamentablemente no es así, porque hay 200 niños sin colegio para el 2017 y casi estamos en diciembre”.
Consultado por las explicaciones que les han dado, respondió que la respuesta que les dio la seremi es que tienen que esperar hasta el 2 de diciembre para conocer los resultados de la segunda postulación que hicieron. De lo contrario, de no quedar en algún establecimiento, tendrán que esperar hasta el 2 de enero para salir a recorrer los colegios y ver si encuentran algún cupo. “Entonces, no es posible que tengamos que rogarles a dios y a todos los santos para ver si encontramos cupos para nuestros hijos”, señaló.
Próximas acciones
Sepúlveda explicó que “la ley dice -y nos asesoramos con un abogado- que la elección tiene que ser transparente, que todos los alumnos deben tener los mismos derechos al postular por este sistema, pero lamentablemente este norma tiene cuatro puntos que desconocíamos y que le dan prioridad a los hijos de los profesores y trabajadores de un establecimiento educacional; también a los que tienen un hermano estudiando ahí; a los que estuvieron matriculados, se fueron y volvieron, o estar en el 15 por ciento de las personas del nivel socioeconómico bajo. Ellos tienen privilegios por sobre nuestros hijos, entonces no es equitativo ni transparente este sistema computacional”.
Agregó que están esperando una respuesta del diputado Gabriel Boric, quien pidió que se oficiara a la seremi Makuc para que explique lo que está pasando con este sistema. “Además, estamos reuniendo las firmas de los 200 apoderados para enviar una segunda carta al Mineduc, ya que la primera no tuvo respuesta. También queremos hacer una segunda convocatoria a manifestarnos en la calle, lamentablemente a la del sábado no pudieron asistir muchos padres. Asimismo, pediremos una reunión con el alcalde electo, Claudio Radonich, para ver si nos puede ayudar, pues necesitamos el apoyo de nuestras autoridades regionales, porque hasta el día de hoy nadie se ha hecho partícipe de esta lucha que estamos dando nosotros”.
Un sistema que no ve
El representante de la agrupación contó que “una de las mamás que nos acompaña es representante de los niños con capacidades disminuidas o con otro tipo de discapacidades. Tenemos un niño con síndrome de Down y una niña que tiene un problema neurológico, producto de haber estado en coma dos meses. Existen casos que el sistema no ve, de niños que necesitan un PIE (Programa de Integración Escolar) en el colegio para seguir avanzando. Vamos a seguir luchando, no bajaremos los brazos. Nuestra meta es obtener una respuesta de las autoridades del Mineduc en Santiago, porque en la Seremi de Educación, cuando hemos ido a reclamar, nos dicen que tenemos que seguir esperando porque el sistema ya comenzó a regir en Magallanes. Hasta ahora, no tenemos una respuesta clara que nos deje más tranquilos a los papás”.
Su caso personal
Sepúlveda cuenta que postuló a su hijo en la primera etapa del proceso y que actualmente está en cinco colegios en lista de espera, lo más cercano en el número seis. “En la segunda etapa no corrió el listado en ningún colegio, ni para ningún apoderado de los que estábamos en lista de espera, por lo tanto, tenemos que seguir esperando. En lo personal, así está mi hijo. De lo contrario, como nos dijo una de las personas de la Secreduc que atendían en la biblioteca: ‘bueno, si no les gusta ninguno, tendrán que ver un colegio particular’ y no todos tenemos plata para pagarlo. El más barato que encontramos cuesta $ 125 mil, entonces para una familia que tenga dos hijos, que tenga que pagar un transporte escolar, simplemente no puede. Es un sistema abusivo, que nos impusieron. Además, hubo como seis o siete escuelas de lenguaje que no fueron consideradas en este proceso para los niños de primero básico, entonces estos niños quedaron fuera del sistema”.