El
incendio en la comuna de Timaukel, provincia de Tierra del Fuego,
cumple una semana, afectando a más de 250 hectáreas de superficie y se
encuentra a solo dos kilómetros del Parque Karukinka.
Por aquello Pingüino Multimedia conversó con su encargada, Melissa Carmody.
Respecto
a la situación del Parque Karukinka, Carmody explicó que “desde donde
empezó un incendio hace pocos días, una colita de ese incendio amagó con
ingresar al parque, pero Conaf hizo un cortafuegos para que no
ingresará. Les damos las gracias a Conaf, porque están haciendo un
trabajo para que no entre al parque, y lo que se ha quemado ha sido muy
poquito, comparado con el resto del incendio diría menos de una
hectárea”.
– ¿Qué fue lo que percibió en el lugar al llegar?
“Estamos
bien afectados, angustiados por la situación, de que hace una semana
partió un incendio, al cual llegamos temprano esa mañana y constatamos
lo que estaba pasando justo en el borde del Parque Karukinka con el
predio de la Forestal Russfin. Se veía algo grande, estimado en siete
hectáreas y ya llevamos cientos de hectáreas acorde a la última
información oficial”.
La
encargada comenta que si bien la situación es de desazón, también ve
con esperanza la llegada de todos los apoyos de las distintas
instituciones que han llegado hasta Timaukel.
Respecto
a los anuncios de ayuda, Carmody comentó lo siguiente:“Hace varios días
esperábamos que llegarán los refuerzos aéreos, porque el trabajo
debe ser por aire y tierra; los brigadistas están trabajando duro y hay
poca agua en el lugar donde se combate el incendio. Entonces esa ayuda
de los aviones es imprescindible para ir cortando el avance del fuego en
las distintas direcciones”.
Al
igual que las autoridades, señala que es de gran preocupación el viento
en la zona, pero también que el incendio va avanzando sobre las
turberas, que son ecosistemas que tienen carbono vegetal en el subsuelo, lo que puede provocar que se arda desde mucha profundidad.
Eso
también complica las labores de control del incendio, dado que las
maquinarias no pueden ingresar al hundirse en terrenos tan blandos,
justamente en esa zona de turberas.
Respecto
a la pérdida de estas áreas de bosques nativos, Carmody detalla que son
lamentables, ya que hay bosques centenarios y las turberas, ambos
ecosistemas acumuladores de carbono, entendiendo la crisis de cambio
climático, resultando de gran pérdida.