Las últimas definiciones de Chile Vamos a días del cierre de candidaturas

Juntos,
pero no revueltos; o una competencia sana, quizás. Aunque también puede
ser una estrategia que permita incidir en los cargos más pedidos, o en
el caso opuesto, ser un fracaso rotundo. Son todas esas las
posibilidades de la derecha para las elecciones de octubre que definirán
gobernador regional, consejeros, alcaldes y concejales.


La
recepción de candidaturas es hasta el 29 de julio, y las cosas en Chile
Vamos no han estado libres de ripio. Por ejemplo, Arturo Storaker,
presidente regional de la Unión Demócrata Independiente (UDI), aseguró
que el ánimo de la colectividad ha sido la de “que se apuren con los
datos”. “Algunas personas no han presentado declaraciones de intereses
que del Servel va a Tesorería; luego, una foto que sale y otros que no.
Para la persona que maneja poco la computación, a pesar de que parece
claro, a veces falta un papel y lesiona todo”.


Ricardo
Hernández, presidente magallánico de Evolución Política (Evópoli), fue
más optimista: “Llevamos hartos candidatos, la mayoría están con su
documentación arriba. A menos que pase algo muy particular, no debiera
hacer una modificación. Lamentablemente ha pasado que hay personas que
se comprometieron e hicieron todo su papeleo, y el viernes nos dijeron
que no iban por temas familiares, personales, de salud”.

En
concreto, Evópoli va por concejalías en Torres del Paine, Laguna
Blanca, Porvenir y Puerto Natales; y en consejeros regionales serán ocho
aspirantes, todos por la Provincia de Magallanes.


Pero
la relevancia de las dos opiniones está por los pactos. Primero, a
nivel nacional, pero en con el foco local se debe por los concejales que
llevarán en Punta Arenas (seis UDI, dos Evópoli). En otros lados, la
situación es más compleja.

 

Advertencias

Storaker
diagnosticó que en Tierra del Fuego y en Timaukel son los dos casos
“más problemáticos”, pues “se han vuelto más competitivos”. Pero también
estuvo la situación en San Gregorio, con el fallecimiento del exalcalde
Edgar Cárcamo (que iba por Chile Vamos) y el ascenso de su hijo,
Alejandro (con la venia de la colectividad).

Explicó
el timonel local del gremialismo: “Problema fue el caso que se murió el
candidato y no por poner otro, el naipe cambia. En San Gregorio estaba
todo claro, pero fallece el candidato y el hijo quiere competir, pero
apareció otra gente. El caso de, por ejemplo, en Natales, la candidatura
que era más cercana a Chile Vamos decide ir independiente. Te pone en
un tema más complejo, porque estábamos cuadrado con ella, pero decidió
buscar los patrocinios. Ocurrió con Ana Mayorga. O Río Verde, que
aparecen dos candidatas de derecha compitiendo entre ellas: Sabina va
por Chile Vamos, con cupo UDI, pero está compitiendo también quien era
cercana a la UDI. Cuando hay dos de derecha peleados, abren paso a uno
de izquierda”.


“Tienes
que apoyar a tu candidata como Chile Vamos, y nosotros los apoyamos en
la gobernación y en los consejeros regionales. De pronto puede crear
algunos conflictos, pero se preferencia primero a los militantes. Es el
camino”, precisó.

Para
Hernández, por su parte, el caso de Río Verde no cabe dudas, “apoyamos a
la Sabina Ballesteros, que va a la reelección”, sentenció.

 

Diálogos

No
hay, pues. Pero por una cosa de tiempo, coincidieron los timoneles.
Storaker apuntó a un tema de “etapa de las individualidades, buscando
sus propios candidatos, y una vez que eso pase, va a venir cómo se
estructura Chile Vamos frente a la candidatura de la gobernación, que es
común. Esa parte todavía está en el aire. En el proceso van quedando
diferencias normales que hay que limarlas, pero en un momento hay que ir
todos detrás de lo que hay que ir”.

Aunque
esta falta de puentes podría generar problemas. Por ejemplo, entre
Ballesteros y Vásquez “se te mete uno por los palos, que no es de tus
filas ni de tu historia y puedes perder”.


Hernández
tiene fe en aquel comportamiento militante, en ese momento en que cada
uno se ve como “parte de Chile Vamos y los acuerdos nacionales o pactos
por omisión hay que cumplirlos, porque son decisiones institucionales y
más allá de las personas, prima siempre lo institucional. A nivel local,
hay personas que no han querido reunirse, pero lo harán la próxima
semana, cuando esté todo más claro. Al menos en la candidatura a
gobernación la idea es sumar a la mayor cantidad de personas,
comprendiendo que es una elección compleja y para ganarla necesitamos la
mayor transversalidad posible”.

La última semana de julio será la determinante, cuando se definan hacia dónde se alinean los militantes.

 

Republicanos

Los
diálogos de Chile Vamos con el Partido Republicano ha ocurrido en
Santiago. Por lo pronto, ha trascendido el nombre de Alejandro Riquelme
como opción, pero sin concreción. Si se concreta, para la UDI “sería
tremendo, porque para derrotar a Jorge Flies se necesita que capten a
todos los sectores. Te da más oportunidades. Querer concentrar es bueno,
pero en esta no”.


La
definición fue objeto de críticas para Hernández, pues sonó primero el
presidente regional de los Republicanos, Javier Romero. Entonces
“proponer a Alejandro Riquelme quiere decir de alguna forma que ellos
siempre pensaron que no era la opción más competitiva. Es llamativo que
expongan a un presidente regional a una situación particular y que ahora
digan que va de alcalde. Después pasa cualquier cosa y lo van a tirar a
concejal. Creo que es feo que lo hayan ninguneado de esa forma, que
cuando uno quiere ganar algo como una gobernación tan importante, la
idea es que presentes a tus mejores cartas”.

Las
fuerzas están concentradas en derrotar a Flies una vez que estén
definidas las fuerzas tras las alcaldías, concejalías y consejerías.

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