La ley de etiquetado comenzó a regir en su última fase. Ahora las pequeñas y microempresas con ventas desde 2.400 UF ($66.927.864) hasta 25.000 UF ($ 697.165.250) también deberán colocar el sello de etiquetados a todos sus productos.
Los sellos “altos en” deben llevarlos todos los elementos sellados con resolución sanitaria que excedan los límites de calorías, azúcar, grasas saturadas y alto en sodios y calorías.
Para los alimentos sólidos, en sodio bajó de 500 a 400 mg por cada 100 gramos. En azúcar de 15 a 10 gramos por cada 100 gramos. En calorías de 300 a 275 kilocalorías por cada 100 gramos y en grasas saturas de 5 a 4 gramos por cada 100 gramos.
El nutricionista de la Universidad de Magallanes (UMAG), Camilo Avendaño, señaló que las personas ya saben identificar los sellos y el etiquetado nutricional. Además, dijo que se ha eliminado toda publicidad de alimentos infantiles que llevan sellos de advertencia.
“Esto da cuenta de la poca oferta en productos mínimamente saludables que ofrece el mercado actualmente. Como consumidores debemos escoger los productos con menos (etiquetados), no solo para el cuidado de nuestra salud, sino también para que la industria reconozca la importancia en el aumento de la oferta de esta clase de productos alimenticios, que finalmente irán en beneficio de toda la comunidad, y especialmente de las generaciones futuras”, señaló Avendaño.
Quioscos escolares
En varias ocasiones se ha señalado que los quioscos escolares, muchas veces no cumplen con esta ley de etiquetados y que los más perjudicados son los estudiantes.
Al respecto, el profesional añadió que “lamentablemente existe una escasa fiscalización en las escuelas y aunque muchos de los establecimientos educacionales intentan resolver el problema, otros no cuentan con los medios, conocimientos, recursos o personal necesario para solventarlo. Además, se debe considerar la venta de productos con gran cantidad de sellos en los perímetros de la escuela, en puestos muchas veces no reglamentados”, cerró Avendaño.