La Ley de Reciclaje, que entrará en vigencia el segundo semestre de este año, crea un mecanismo para que productos que son habituales en hogares y empresas no sean botados a la basura, sino reciclados y redestinados a otro fin, lo que en gran parte soluciona el destino de artículos altamente demandados que actualmente no se sabe a dónde van a parar o que terminan siendo arrojados en vertederos clandestinos o a la orilla de las rutas y caminos.
El cuerpo legal busca promover y formalizar una industria del reciclaje en Chile, responsabilizando a fabricantes e importadores de seis productos prioritarios (aceites lubricantes, aparatos eléctricos y electrónicos, baterías, envases y embalajes, neumáticos y pilas) de organizar y financiar la recuperación de los residuos generados por sus productos.
Actualmente, según cifras oficiales, se producen en Chile cerca de 17 millones de toneladas de residuos cada año, de los cuales cerca de 7 millones de toneladas corresponden a desechos domiciliarios. De estos, menos del 10% se recicla, lo que implica que más del 90% de los residuos terminan enterrados en un relleno sanitario o en un vertedero, con las consecuentes pérdidas de materias primas y energía que se podrían generar si estos desperdicios fueran reincorporados a la cadena productiva de las industrias. El objetivo de esta ley es que al menos un 30% de los residuos se reciclen en el país.
Solución concreta
El seremi del Medio Ambiente, Juan Marcos Henríquez, informó que en el caso de Magallanes “va a dar una solución concreta a algunos temas que hoy día son alarma ciudadana, por ejemplo, los neumáticos, que la normativa debería comenzar a corregir; también las baterías; los aceites y lubricantes, de los que lamentablemente aún no tenemos claro el circuito y no sabemos qué pasa con la gente que cambia aceite en su casa, si lo está guardando o lo está tirando a la alcantarilla”.
Henríquez añadió que la ley busca corregir eso, con gestores de residuos que van a hacer ese trabajo en forma obligatoria, “porque el importador, por ejemplo de aceites o neumáticos, está obligado a hacer una captura del 30 por ciento de los productos que introduce al mercado”.
El cuerpo legal estipula que cumplir con las cuotas de reciclaje será responsabilidad de las empresas productoras e importadoras, pero también requiere la activa participación de la comunidad, que tiene que hacerse responsable de los residuos que genera, separarlos y dejarlos en lugares especialmente habilitados.
Gestores de reciclaje
Como una forma de preparar el escenario para la puesta en marcha de la ley, la Seremi del Medio Ambiente de Magallanes capacitó a municipios y particulares sobre gestión de reciclaje. “Esperamos que sea una buena noticia este año que vamos a dar solución a muchos de esos productos que se acumulan en la casa y que tampoco la municipalidad puede llevarse, porque no está autorizada para trasladar, por ejemplo, una batería al vertedero y por lo tanto, necesitamos de alguien que pueda reutilizar y reciclar esos productos”, expresó.
Conocimiento aplicado
La autoridad regional precisó que la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología es un gran avance, “porque al generar más conocimiento y captarlo, nos va a ayudar a tener información que actualmente no disponemos, no solamente en lo que se refiere a residuos, sino también en otro tipo de cosas. Hay que hacer investigación, por ejemplo, en compostaje. Actualmente lo está haciendo la Universidad de Magallanes y esperamos que ese conocimiento se transmita también a los ciudadanos para evitar que muchas de las cosas que pueden ser buenas para el sistema y retornadas a él, no lleguen al vertedero y generen una masa de gases que podemos evitar. Gran parte de la basura, casi la mitad, son productos de materia orgánica que se podría usar en compostaje doméstico”.