Hasta hace pocos días, el sitio eriazo que se ubica en la esquina norte del Pasaje Bermúdez con calle Señoret, casi en pleno centro de Punta Arenas, parecía un vertedero clandestino de basuras, desperdicios y hasta lugar de estacionamiento para un desvencijado bus, de modelo y año indefinibles a simple vista.
El cerco de alambre que parecía delimitarlo y, a la vez, protegerlo, era fácilmente superable por personas en situación de calle que llegaban hasta el bus y lo utilizaban como un singular refugio contra el frío, la lluvia y el viento.
Sin embargo, desde hace sólo un par de días, el sector se vio notablemente mejorado, porque el cerco fue reparado y lo que podría calificarse como los portones del acceso principal, exhiben sendos candados y gruesas cadenas metálicas de buen tamaño.
Más aún, el bus fue retirado del lugar, aunque los vecinos no sepan exactamente el lugar en el cual fue depositado; se amontonó y se recogió la basura que existía; las bolsas que la contienen fueron arrimadas convenientemente contra una muralla y están a la espera de ser llevadas al Vertedero Municipal.
Otros vecinos señalaron que el antiguo propietario del predio lo es, también, de una importante firma distribuidora de repuestos para vehículos y que el nuevo dueño sería un destacado profesional de la arquitectura, cuya intención sería levantar una o dos residencias en el céntrico terreno, situado en la esquina norte del Pasaje Bermúdez en el cruce con la calle Almirante Señoret, un punto e intenso tráfico vehicular ya que por allí circula la locomoción mayor y menor y numerosos coches particulares, especialmente de padres y apoderados del Liceo Experimental de la Universidad de Magallanes, distante apenas un par de cuadras del sitio eriazo.
De esta manera, un negocio entre privados permite la limpieza de un céntrico sitio eriazo que era un basural urbano, un ejemplo para otros vecinos que, al ir a depositar basuras y desperdicios en otros sitios que no sean los debidamente autorizados por el Municipio de Punta Arenas, crean focos insalubres que atentan contra el medio ambiente y el atractivo turístico de la capital de la Patagonia, puerta segura al continente antártico chileno.