En medio de profundas muestras de fe y recogimiento, se realizó ayer una nueva versión del Te Deum Evangélico, organizado por la Confraternidad de Pastores Evangélicos de Punta Arenas.
La actividad estuvo marcada por la preocupación expresada por el actual momento que vive el país, tanto en materia económica (expresado en constantes alusiones a la economía a lo largo de las distintas intervenciones), como especialmente, en materia valórica. “Vivimos tiempos difíciles, tiempos en los que los sentimientos humanos pretenden ser transformados en derechos, ignorando la palabra de Dios. Son tiempos en los que al bien se le llama mal y al mal se le llama bien”, expresó, en su intervención el obispo David Paillán quien ayer, realizó un ferviente llamado a las autoridades “a escuchar y respetar la voz del pueblo cristiano de Chile”, indicó, un pueblo que, según recalcó, constituye la gran mayoría de la población.
“Hacemos un llamado a la reflexión y la cordura respecto de estos temas”, insistió.
-¿Cuáles son los temas que preocupan a la Iglesia Evangélica?
“Son varios los proyectos. La despenalización del aborto, la marihuana, este énfasis de darle derechos a los niños en el proyecto de identidad de género. Son temas que merecen más lectura de la Palabra de Dios y escuchar la voz del pueblo y del país”.
-Los congresistas piensan que así lo hacen.
“Pero si en una encuesta del Senado, un 70% dice no a la despenalización del aborto, entonces no sé a quien están escuchando. Por ello, nuestro llamado es a oír la voz del pueblo de Chile, un pueblo cristiano”.
Intendente
Sentado en primera fila, el intendente Jorge Flies valoró la realización de la ceremonia. “Como dice la invitación, el objetivo de esta ceremonia es poder dar gracias por el país que tenemos y en eso obviamente manifestar la postura de la Iglesia Evangélica, como reserva espiritual y moral del país y en ese aspecto, conocer su visión de las necesidades que tiene el país en los más distintos ámbitos. Y en ese aspecto, la voz de la iglesia es una voz que de fondo la sociedad agradece”.
-Pero, hubo serias críticas.
“Uno puede ser miembro de la iglesia y predicador de su fe, pero la sociedad decide sus leyes en el Congreso”.