Los locales que podían abrir tenían que ser atendidos por sus dueños.
Si bien no todos abrieron, los que sí lo hicieron estaban contentos de esta
oportunidad, que ayudó a que sus ventas se incrementaran considerablemente.
El dueño de “La Botica de Peteco”, Héctor Corona, comentó que “estamos
acá en el centro y nos ha ido bien, no me puedo quejar. Me siento contento y
feliz, ha venido más gente porque somos uno de los pocos locales abiertos en el
sector. Han venido muchos turistas, que habían quedado un poco tirados”.
La encargada del local “Panificadora LyB”, Brigitte Muñoz, afirmó que
“por el tema de que todo está cerrado nos ha ido bien. Pienso que el pan es un
servicio básico a la comunidad”.
El propietario del “Almacén Jessy”, Enrique Ramírez, explicó que “uno
tiene un compromiso con los clientes que tienen la necesidad de que los
atendamos. Hay veces que la gente necesita algo importante. Además como
comerciante uno aprovecha la oportunidad y gana bien. Hemos tenido lleno de
gente hoy (ayer). Se incrementaron las ganancias, porque hay muchos negocios
cercanos a los nuestros -que son competencia- que están cerrados, y eso nos
favoreció bastante”.
Una visión muy dispar tuvo el dueño del Autoservicio Semir, Sergio
Zapata, quien fue enfático en decir que “para mí no estuvo bueno. El día de
ayer (anteayer) estuvo mejor que hoy. Para estar todo cerrado, no se notó un
aumento considerable en las ventas. Ayer estuvo bueno, porque las personas
pensaron que íbamos a cerrar, entonces se prepararon antes del Censo. Decidimos
abrir porque como estaba todo cerrado, queríamos aprovechar de vender un poco
más, pero al final no fue así”.