Artículos de primera necesidad, comida y medicamentos, entre otros, son algunas de las cosas que requiere un anciano que vive en un centro para adultos mayores, eso sin incluir la mensualidad que paga por estar internado en el lugar.
Luego de un recorrido por varios centros de adultos mayores, pudimos ingresar en la Casa de Reposo Girasol, ubicada en calle Croacia, con una disponibilidad de doce cupos y donde por ahora viven once ancianos, de los cuales varios están postrados y requieren una mayor atención.
El centro dispone de enfermeras, kinesiólogos y otro tipo de profesionales, además los adultos mayores cuentan con televisión, camas clínicas, tres comidas diarias y paseos periódicos.
La estadía de un anciano en este centro oscila entre 400 mil y 550mil pesos mensuales, todo depende de la patología del paciente, sin contar los medicamentos que no sean suministrados por alguna entidad pública, pañales, podología, entre otras cosas. Un anciano gasta alrededor de cinco pañales al día, de los cuales mensualmente le piden cinco paquetes, que dependiendo de la calidad y marca, su precio base está en 16 mil pesos. Cada anciano requiere 15 paquetes mensuales, por lo que se deben agregar a los costos 240 mil pesos adicionales a la mensualidad sólo en pañales.
A este centro acude una podóloga para atender a los pacientes que tengan los pies delicados, cada anciano o familiar paga por este servicio un total de 10 mil pesos adicionales a la carga mensual. Algunos pacientes tienen que usar tubos de oxígeno, lo cual genera otro costo extra a la mensualidad de la persona. Lo anterior suma más de 790 mil pesos por persona para poder residir en este centro, eso sin contar que hay otros sitios que son más costosos.
Por lo general, estos centros deberían ser visitados periódicamente por personal de los Cesfam o de algún consultorio, pero según explicó la encargada de la casa de reposo, “muy pocas veces tenemos la visita del Cesfam Dr. Thomas Fenton, es muy difícil que vengan, debería estar entre la ronda habitual, pero ese es un asunto del policlínico, cada vez que se necesita algún enfermero o medico, nosotros vamos al policlínico y se solicita, pero quedan en venir y siempre nos quedamos esperando. El Cesfam no está cubriendo las necesidades que nosotros requerimos”.
Si un anciano tiene una pensión de 180 mil pesos y no tiene ningún familiar que lo atienda, cómo hace para cubrir sus necesidades básicas, si está postrado en una cama y requiere de pañales, dieta estricta o alguna fórmula para poder alimentarse, eso sin contar que si va a alguna entidad pública, hay cientos como él esperando, y si va a un Eleam, el centro está colapsado.
Se necesitan más de dos sueldos mínimos para poder cubrir las necesidades básicas de un adulto mayor, costo que si no es financiado impacta en la calidad de vida de las personas.