Los chulengos son por lejos los preferidos de los magallánicos para preparar asados

Se acerca a pasos agigantados la temporada de asados al aire libre, en el campo o simplemente en el patio. Para ello,
uno de los principales implementos que debe tener en su hogar es la
parrilla o el chulengo, un artefacto que todo magallánico que se respete
ya debiera estar cotizando para renovar o bien para empezar la
tradición.

En
la Ferretería San Marcos saben de eso y se han preparado con la mejor
variedad y un alto stock en chulengos, parrillas, discos e implementos
para hacer el típico cordero al palo.

José
Fernández, vendedor del local, comentó que “la temporada de venta del
chulengo comienza ahora y termina en marzo. Aunque nosotros tenemos
chulengos todo el a
ño y la gente nos identifica por esto”.

Fernández
explicó que sus chulengos son de termo, con interior enlozado, “lo que
favorece que uno le pueda tomar los tiempos de cocción. Además, las
patas son desmontables y el caño también, para facilitar su traslado”,
detalló.

Como
experto en el tema, Fernández aconseja tomar en cuenta a la hora de
elegir un chulengo, las terminaciones de este, “que tenga el escurridero
que desemboque en el desgrasado, que tiene que ir hacia fuera y caer
fuera del chulengo, para que la grasa no caiga en las brasas y así no se
queme ni se inflame. Incluso, algunos vienen con el tachito para que la
grasa no ensucie el piso”.

Este
tipo de parrilla en la Ferretería San Marcos la puede encontrar por
hasta 100 mil pesos y también tienen el chulengo pequeño, donde cabe un
pollo entero y embutidos, que tiene la gracia de que se desmota y se
puede llevar a la mesa, sin tener que sacar la comida de las brasas.

Al
ser consultado sobre qué era más conveniente para los asados del “18”,
la parrilla sin tapa o el chulengo, Fernández respondió que “me quedo
con el chulengo, sobre todo por nuestro clima; con esta parrilla tú
puedes hacer una chulengueada, aunque esté nevando”.

Marcos
Cárdenas, encargado de local de la Ferretería Prat, concordó con que
“esta es la época en que más chulengos se venden. En enero también salen
harto, pero en septiembre las ventas suben un montón”.

En
esta ferretería podrá encontrar dos tamaños de chulengos, el grande que
cuesta 98 mil pesos y los chicos, donde cabe un pollo, que cuestan 19
mil pesos. “El magallánico es de chulengos, tenemos parrillas y discos,
pero la gente pide chulengos”, sentenció Cárdenas.

Otra ferretería regional, que hace poco
abrió un local más grande en la Avenida Frei, es El Águila, donde
Eduardo Durán destacó la venta de parrillas sin tapa, “no tenemos el
chulengo tradicional magallánico, solo las parrillas a carbón y a gas.
Creemos que todo magallánico que se respete ya tiene su parrilla lista
para el ‘18,’ por eso la venta no ha sido tan masiva”.

De
todas maneras, comentó que las parrillas sin tapa también tienen su
encanto, ya que pueden ser de mayor tamaño, lo que favorece que se pueda
poner mucha más carne de manera simultánea a asar.


@ElizabethMurga

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