Trabajar
desde el área de la justicia para construir una región más justa e
inclusiva, en torno a ejes como la equidad de género, respeto y
garantías en Derechos Humanos y fortalecer
el acceso a la justicia a los sectores más vulnerables, son los
desafíos de Michelle Fernanda Peutat Alvarado, quien asumió funciones
esta semana como seremi de Justicia y Derechos Humanos de Magallanes.
Esta
abogada magallánica, titulada de la Universidad de Chile, tiene
postítulos en Derechos Humanos, Pueblos Originarios, Responsabilidad
Penal Adolescente y Género, y actualmente cursa un posgrado en Derecho
Internacional de los Derechos Humanos.
La
profesional, quien hizo su práctica profesional en la Corporación de
Asistencia Judicial en Punta Arenas, manifestó que existe una percepción
de larga data en la ciudadanía acerca de una desigualdad en el acceso a
la justicia. Al respecto, señaló que el Estado debe garantizar y
destinar recursos para que esta situación cambie, no sólo en términos
económicos sino también de postergación: “con esto hablo de mayor acceso
a la justicia para las mujeres, para las disidencias sexuales, las
personas migrantes, las personas en situación de discapacidad o que
forman parte de una nación originaria”.
Agregó
que desde el área de Justicia existen muchos lineamientos que trabajar,
principalmente con una tarea pendiente en torno a la protección,
garantías y respeto de los Derechos Humanos, “eje transversal de este
gobierno y de la labor del Ministerio de Justicia, y, por supuesto, de
lo que debemos realizar en la región”. Subrayó que esto va más allá de
la aplicación de justicia y cruza interseccionalmente distintas áreas,
servicios y el territorio regional: “me parece que eso es algo clave,
tiene relación con lo que ocurre en materia carcelaria, de reinserción
social, en garantías de protección a los derechos de jóvenes infractores
de ley, pero también jóvenes vulnerados en sus derechos, esa es una
situación problemática a nivel nacional que debemos discutir con una
mirada local”.
Finalmente, indicó que estamos viviendo un proceso constituyente, “y es probable que a mitad de año tengamos una nueva Constitución,
que va a reformar completamente la institucionalidad del Estado,
incluido nuestra labor y el sistema de justicia. Por lo tanto, es
fundamental acompañar este proceso, no sólo informarse, sino también
incluir en nuestra labor distintas perspectivas que habían estado
ausentes en estos últimos años, como el enfoque de género. Esto tiene
que ver con repensar la realidad que tenemos, pero ahora desde y con las
mujeres”.