No
por haber sido, durante 33 años, el establecimiento educacional más
austral del mundo, había alguna licencia especial: todos los días los
alumnos de la Escuela Villa Las Estrellas de la Antártica cumplían la
misma jornada que en el continente.
Así
lo aseguró a Diario El Pingüino ayer la que fuese, hasta hace unos
días, la profesora básica del colegio del continente blanco, Fernanda
Quijada. El otro docente era su esposo, Christian Crisóstomo, quien era
el director de la escuela y profesor de Educación Física.
Lamentó
que la Escuela Villa Las Estrellas tuviera que cerrar, porque “es súper
importante en la base aérea, porque los niños entregan felicidad a las
personas. Cada vez que ven a un niño, incluso en bases vecinas, se
alegran, llaman la atención. Ahora yo creo que se va a volver un poco
más monótono para quienes siguen allá”.
Quijada
indicó que el establecimiento “además es súper importante porque es el
más austral de Chile. Da pena que se cierre, pero se comprenden las
razones, porque a la base le hace falta una remodelación, actualizarla
un poco, así es que se justifica.”
Clases normales
“Mantuvimos
el currículum para cada curso, como debía ser, teniendo en cuenta de
que ellos tenían que volver al continente”, explicó la profesora.
Sobre
un día normal en la escuela, Fernanda Quijada relató que “entrábamos a
las 8 de la mañana y los alumnos cumplían con sus asignaturas, tenían
dos recreos en la mañana, luego iban a almorzar a sus casas y volvían en
la jornada de la tarde, de las 14 a las 16 horas”.
El alumnado lo componían cuatro niños, de los cuales tres trabajaban en una sala donde funcionaba de 1º a 3º básico.
Una
estudiante desarrollaba su jornada en otra sala porque cursaba el 7º
básico “porque había mucha diferencia en cuanto a los niveles, por lo
que preferimos separar a los niños”, dijo la docente.
Respecto de cómo decidieron
tomar este desafío, la profesora relató que “supimos de esto hace dos o
tres años y decidimos estudiar para perfeccionarnos, porque pedían
varios requisitos. Luego hubo un llamado a concurso público, que se hace
cada dos años” y aclaró que siempre se selecciona a una pareja para
estas tareas.
Después de esta particular experiencia en la Antártica, este matrimonio de docentes oriundos de Chillán, están en búsqueda de una nueva oportunidad laboral.
@María.P.Sandoval