Las cifras de la población hipertensa en el país son abrumadoras. Se estima que el 27 por ciento de la población puede sufrir de esta enfermedad de acuerdo con la última Encuesta de Salud de 2017.
Magallanes no es la excepción ya que después de los 40 años la hipertensión comienza a aparecer entre un 5 y 10 por ciento de la población, pero en mayores de 65 años las cifras son cercanas al 60%.
De acuerdo con el nefrólogo y jefe de la Unidad de Diálisis del Hospital Clínico de Magallanes, doctor Rodrigo Mansilla, padecer de enfermedades cardiovasculares aumenta el riesgo de mortalidad al padecer Coronavirus. Por ejemplo, al tener diabetes aumenta la mortalidad hasta un 7%: insuficiencia renal crónica, 10 por ciento e hipertensión, un 6%.
“El tema con la hipertensión es que es una enfermedad asintomática, entonces solamente se pesquisa cuando la gente se toma la presión ya cuando tiene valores sobre 140-90 que es el criterio de diagnóstico. Pero mucha de esta gente, nosotros la diagnosticamos con años de hipertensión y que no han tenido controles médicos adecuados antes”, dice Mansilla.
A pesar de que la mayoría de las personas que han fallecido han presentado otra enfermedad aparte del Covid-19, el especialista dice que ante la gravedad de los pacientes que se contagian de este virus, la hipertensión es uno más de varios factores de riesgo.
“Todos los pacientes que tienen algún grado de enfermedades cardiovasculares tienen un porcentaje de mortalidad mayor que la población general cuando se contagian de Covid. A mayor edad hay mayor mortalidad, sobre los 40,50 o 65 años las tasas de mortalidad van cambiando”, agrega el nefrólogo.
La importancia de los fármacos
En un principio varios estudios daban a conocer que podía haber una relación y mal pronóstico con algunos grupos específicos de tratamiento antihipertensivos, principalmente cuando se estudió cómo el virus se introducía en las células respiratorias o las que infecta en el cuerpo, ya que éstas usan un receptor parecido que ocupan estos fármacos.
“Se asumía que la gente que tenía uso de estos fármacos podía tener mayor cantidad de receptores de la encima convertidora, y de esa manera desarrollar enfermedades más graves. Lo que hemos conocido en el tiempo de la enfermedad por Coronavirus, es que se ha descartado que el uso de los fármacos que tienen que ver con la encima convertidora, aumenten el riesgo de complicaciones asociadas al Coronavirus”, concluye Mansilla.