El
Ministerio de Educación presidido por Michelle Bachelet presentó en
noviembre de 2015 el proyecto de ley para desmunicipalizar la educación
pública, creando un sistema conformado por 70 servicios locales para “mejorar la calidad de la formación” que entregan los jardines infantiles, escuelas y liceos.
Tras
su aprobación en la Cámara de Diputados en julio de 2016, la iniciativa
avanzó al Senado donde se presentaron indicaciones para mejorar el
proyecto. Posteriormente, tras sus respectivas aprobaciones, el 3 de
octubre de 2017 fue aprobada en el Senado, dando paso a los trámites
para la promulgación de la ley que crea el Sistema de Educación Pública.
José
Raúl Alvarado, exseremi de Educación de Magallanes en el primer
Gobierno de Sebastián Piñera, antes de que esta ley se promulgara, se
mostró en contra. Fue consultado sobre la instalación de los Servicios
Locales de Educación Pública (SLEP) y acerca de la postura opositora de
los gremios regionales de la educación.
“Estoy
muy de acuerdo en que se manifiesten los profesores y los sindicatos de
la educación acerca de impedir este traspaso de los colegios
municipales a los Servicios Locales de la Educación. A lo mejor sí muy
tardíamente”, comentó Alvarado.
Asimismo,
agregó que “este no es el camino que debía seguir la educación pública
en Chile, pues los Servicios Locales de Educación no van a resolver el
problema de fondo, todo lo contrario; lo van a agravar. No solamente,
van a provocar cesantía, sino que además acabarán con una educación
centralizada en los municipios, que es una educación acorde a los
tiempos, no solo en Chile sino que en todas partes del mundo”.
Ante
el retroceso que solicitan los gremios regionales de la educación,
enfatizó en que “esta ley no se debe implementar, estoy muy de acuerdo
en que se manifiesten, se opongan y que incluso pidan derogar la ley.
Este no es el camino, va a provocar más problemas dentro del sistema
educacional público. Centralizar la educación pública y dejarla en manos
prácticamente del Estado es retroceder”.