En
pandemia hubo muchos héroes anónimos que lo dieron todo por salvar una
vida y arriesgar la de ellos. También hubo personas que estuvieron al
frente de la emergencia para indicar las acciones a seguir y evitar la
diseminación del virus.
Pero
hubo otras que, siendo visibles no acapararon las cámaras de aquel
momento, sino que se dedicaban a investigar y asesorar a las autoridades
regionales para entregar la mejor información a la comunidad
magallánica.
Sin
duda que el trabajo de los dos únicos infectólogos del Hospital Clínico
Magallanes, doctora Mónica Pinto y el doctor Rodrigo Muñoz, fueron
fundamentales para la investigación del “bicho” que causaba estragos.
El que conoce a la infectóloga Pinto sabe que no le gustan mucho las cámaras
-el doctor Muñoz tampoco está lejos de aquello-, pero cuando se trata
de entregar una información de relevancia ahí están.
El
trabajo de ambos en pandemia logró que fueran reconocidos y destacados
por la comunidad, y pasaron de estar “a un lado” a ser protagonistas de
la medicina en Magallanes.
Quizás
ese fue uno de los factores que permitió que la doctora Mónica Pinto
Álvarez, fuera reconocida ayer por la Municipalidad de Porvenir como
Hija Ilustre.
La
estudiante de la Escuela Bernardo O’Higgins de Porvenir de primero a
séptimo, antes de conversar con Pingüino Multimedia quien no dejó de
expresar su orgullo por la distinción, pero más allá de ello y de hacer
parte de su vida en Santiago por sus estudios superiores, y otra parte
en Punta Arenas, no ocultó su orgullo por ser hija fueguina: “Siempre me
sentí porvenireña, donde quiera que vaya”.
Pinto completó su enseñanza media en Punta Arenas; octavo básico lo cursó en la Escuela Hernando de Magallanes y de primero a cuarto medio en el Liceo Juan Bautista Contardi.
Sus
estudios de Medicina los hizo en la Universidad de Santiago de Chile;
Medicina Interna y su especialización en Infectología en la Universidad
de Chile.
“Estoy
sumamente agradecida de la Municipalidad de Porvenir por haber pensado
en mí. Es una distinción muy importante que recordaré y llevaré con
orgullo el resto de mi vida. Trae a mi memoria la nostalgia de mi niñez
muy feliz en el pueblo, junto a mi familia, amigos y vecinos, la
escuela, los profesores y por supuesto, los deportes. Los primeros
conocimientos de Ciencia, los valores como persona y todo lo que he
logrado al día de hoy, tienen como cuna Porvenir”, manifestó orgullosa
la médica.
Pinto
reconoce que su arduo trabajo en la pandemia por Coronavirus influyó en
ser destacada por el municipio fueguino, pero no deja de lado a su
compañero de labores, Rodrigo Muñoz.
“Como
equipo de salud tuvimos años muy rudos, en carga laboral y emocional.
En lo personal, por mi especialidad, tocó estar al frente y asesorar en
una serie de decisiones regionales a las autoridades, además de la
atención de pacientes día a día y tiempo extra para investigación.
Fueron meses de mucho trabajo, de entrega total, buscando siempre que
los resultados en nuestra población fueran los mejores”.