La
Tercera.- Optimista pero crítica es la mirada del doctor José
Rodríguez, el investigador chileno más citado en el mundo en el ámbito
de la ingeniería por noveno año consecutivo.
El
académico, que dirige desde abril la Universidad San Sebastián, dice
que Chile tiene todo para transformarse en potencia mundial en
producción y exportación de hidrógeno verde, la energía del futuro, que
va a ser decisiva contra el calentamiento global.
Con
más de 700 publicaciones, uno de sus trabajos más prometedores tiene
que ver con el corazón de la electromovilidad, aplicando una nueva
teoría, basada en ecuaciones propias, respecto del control predictivo en
electrónica de potencia en los motores eléctricos, aumentando su
eficiencia.
– ¿Cree que Chile puede convertirse en potencia exportadora de hidrógeno verde?
“Hasta
ahora hemos tenido aciertos regulatorios que propiciaron el desarrollo
en energías renovables no convencionales. También hay empresarios muy
interesados en desarrollar la industria del hidrógeno verde en Chile.
Desde aquí podríamos exportarla al resto del planeta. Por ejemplo, los
vientos de Punta Arenas tienen un potencial eólico increíble, y eso
permite soñar con la industrialización a gran escala de hidrógeno verde,
pero necesitamos tener reglas claras para poder atraer los capitales
que se requieren”.
– ¿Está de acuerdo con los pasos que está dando el país en este sentido?
“Veo
con profunda preocupación algunas exigencias regulatorias relacionadas
con el impacto ambiental. Uno de los proyectos más avanzados en la zona
de Magallanes (Faro del Sur) fue retirado por la empresa, porque las
exigencias del regulador introducían, entre otras cosas, más de un año
de retraso solamente en el estudio de impacto ambiental.
“El retiro de este proyecto impactó negativamente en el mundo empresarial. Se trata de un hecho grave”.
– ¿Nos podemos quedar fuera para producir y exportar hidrógeno verde?
“Está
por verse. Mi advertencia es que todos los países están estudiando
producir y exportar hidrógeno verde. Para atraer el capital tenemos que
ser competitivos. Comparándonos con las potencias petroleras, Chile
tiene el potencial de convertirse en una Arabia Saudita del hidrógeno
verde, lo que cambiaría la cara y el estatus de nuestro país para
siempre. Por eso tenemos que hacer las cosas bien, ser más ágiles, más
competitivos. Si no, esta oportunidad la vamos a perder, y eso sería
lamentable para Chile y para el planeta que les vamos a dejar a las
próximas generaciones. Nos está pasando con el litio; nos superó
Australia y al 2030 lo hará Argentina, lo mismo China. Hay que hacer un
análisis profundo en materia de mercado y regulación para ser
competitivos”.