La
víctima proviene de la Región Metropolitana, donde fue condenado a tres
años por robo con intimidación. Aunque estaba privado de su libertad en
el Centro de Detención Preventiva (CDP) de Santiago Sur, los problemas
al interior de ese penal lo obligaron a que fuese trasladado a la cárcel
de Punta Arenas.
Ya
en el recinto penitenciario de Magallanes, el 8 de marzo habría sido
víctima de una golpiza que lo dejó hospitalizado y con lesiones graves.
Presuntamente, un grupo de entre cuatro y siete internos lo maniataron y
golpearon.
La
madre señala que ha sido amenazada por reos que habrían participado en
la agresión, quienes se identifican por sus apodos. Según la acción, le
vociferan que “les daban su merecido a los santiaguinos agrandados y que
estaban acostumbrados a hacer ese tipo de cosas”, según consigna la
querella.
El martes, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas remitió la denuncia al Ministerio Público para que investigue los hechos.