La
baja actividad de extracción y producción de combustibles es, según el
Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el principal factor de la
contracción de la actividad económica de la Región de Magallanes en el
segundo trimestre del año.
Los
resultados del Indicador de Actividad Económica Regional (Inacer),
dados a conocer ayer, muestran a la zona austral como la que tuvo una
caída más severa en su dinamismo: Magallanes registró un crecimiento
negativo del 3,4% en comparación con el mismo período del año anterior,
el peor resultado a nivel nacional.
Detrás
de ello, según el reporte, estaría una baja en la extracción de
petróleo crudo y, por lo tanto, una falta de dicho insumo para procesar.
A ello, se suma una menor elaboración y conservación de pescados y
mariscos, que bajó debido a una menor cosecha de salmón del atlántico,
trucha, centolla y centollón.
“Esto
refleja, nuevamente, la estacionalidad de la economía regional
estructuralmente, que es muy dependiente de los commodities. Uno de los
grandes impactos negativos fue el petróleo”, manifestó ayer el seremi de
Economía, Paul Gnadt, quien agregó que “esta es la parte cíclica de
Magallanes: en invierno baja la pesca, la acuicultura, baja la ganadería
y, adicionalmente, tenemos la baja en el petróleo. En 2011 tuvo una
baja mucho mayor”.
La
autoridad sostuvo que “estamos conversando con los sectores y hay que
tener concordancia para hacer los gastos de manera anticíclica: en los
períodos de invierno, cuando tenemos la baja”.
En
el sector privado, preocupa el análisis desagregado de cada uno de los
sectores que componen el Inacer de Magallanes. De las 11 áreas
económicas medidas, ocho presentaron bajas en su actividad, al
compararlas con el período de entre abril y junio de 2014.
Mientras
las bajas más importantes estuvieron en la minería y la industria
manufacturera, otros sectores que cayeron fue al pesca, la construcción,
el comercio, restaurantes y hoteles, transportes y telecomunicaciones y
servicios financieros y empresariales.
Al
respecto, el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción de
Punta Arenas (CChC), Jan Gysling, sostuvo que “es una contracción súper
fuerte. En esta lectura en particular es preocupante que casi todos los
sectores de la economía tuvieron bajas. Los sectores productivos caen.
Hay también una volatilidad del indicador que hemos visto en el último
año”.
El
ejecutivo manifestó que “esto nos demuestra, una vez más, la necesidad
de diversificar la economía regional: los vaivenes en unos pocos
sectores afectan fuertemente al conjunto de la economía regional. Para
eso, es importante la discusión de las Leyes de Excepción: no es
diversificar a tontas y a locas, hay que determinar cuáles son los
sectores que mayor potencial tienen en la región y buscar la manera de
incentivarlos”.
Por
su parte, el director regional del Instituto Nacional de Estadísticas
(INE), José Gabriel Parada, señaló que las cifras reflejan “un problema
estructural que tiene nuestra economía: cuando se caen ciertas
estructuras, el número siempre va a ir a la baja. En este caso, la
minería y la industria manufacturera incidieron de sobremanera en el
indicador.
Según
el funcionario, “la industria manufacturera tuvo bajo procesamiento de
productos del mar, además del metanol. Hay un tema de encadenamiento:
somos una región que tiene muy encadenadas sus actividades: cuando se
cae una, impacta a todas las demás. Es un tema estructural de muchos
años. Quizá no hay una planificación en el sentido de ordenar las
inversiones, para que cuando existe un bache en un sector, exista un colchón económico para que el sector no se desplome”.
Al
respecto, Gnadt manifestó que “lo que no mide el Inacer son las
planificaciones, donde estamos muy avanzados. Cuando comiencen las
inversiones, eso se va a revertir. Mi llamado es a seguir invirtiendo
para desestacionalizar la economía, porque es un problema estructural.
Hay que inyectar más dinero cuando más se necesita, que es en invierno”.