La
venta de gas comprado a precio de oro, al 40% más vulnerable de la
población en tres comunas del país, desató una controversia a nivel
nacional, al punto que el Gobierno suspendió la medida y anunció un
nuevo modelo de negocios. En adelante, ENAP venderá su producción de GLP
a nivel mayorista.
Las
reacciones ayer fueron encendidas a nivel nacional y regional, sobre
todo en momentos que los habitantes de los sectores más vulnerables de
Magallanes viven un segundo invierno sin medidas concretas del
Presidente Gabriel Boric para la región más extrema de país.
Correa
El
economista Manuel José Correa recordó que el proyecto nació luego de un
dictamen de la Fiscalía Nacional Económica en contra de la industria
del gas licuado. “Mas, la alternativa estatal fue peor”, dice.
“Este
nuevo fracaso del Gobierno y de la falsa campaña contra empresas
distribuidoras de gas, llevó a ENAP a modificar su estrategia para
distribuir el gas a través de distribuidores de gas, es decir, a través
de empresas privadas inmensamente más eficientes. Nuevamente, la
realidad le da una lección al Gobierno”.
Agregó
al respecto: “Me preocupan todas las familias vulnerables que no viven
dentro de la cobertura de Gasco, único proveedor regional. Por ello,
hago el llamado a las autoridades regionales y municipales a no llegar
tarde, distribuir leña y apoyar monetariamente el consumo de gas
licuado. No hay tiempo que perder, ya que el frío y las enfermedades
respiratorias golpean con mayor fuerza a quienes menos tienen”,
Oyarzo
El
economista Juan Luis Oyarzo explicó, en cambio que “el ingreso de
competidores en mercados siempre es una buena noticia, siempre que éstos
tengan las mismas condiciones y reglas del juego. Si bien las críticas
en ocasiones se han centrado en la distribución, la inversión que es
realizada es responsable e incluso factible por parte de ENAP”.
Añadió:
“Debemos empujar medidas concretas que den cuenta de las
características de residir en una zona con condiciones extremas, de tal
modo, que temas como la energía que es utilizada para calefaccionarnos
ya no sea un tema de discusión de cada cierto tiempo, sino que sea un
reconocimiento permanente a nuestra ubicación geográfica”.
Montero
El
empresario Andrés Montero agregó: “El Estado no debe involucrarse en
aquellas actividades que los privados pueden realizar en forma
eficiente, como es el caso de la venta de gas licuado domiciliario. Aquí
el Gobierno ha engañado a la población, en una actitud populista
pensando en ganar futuras elecciones o en recuperar territorios en que
tuvieron malos resultados en el último plebiscito, se busca por la vía
de competir de manera desleal con los privados y que es vender gas bajo
el costo y todas las pérdidas, al final las pagamos los contribuyentes.
El Gobierno dijo que eso era con cargo al Ministerio de Energía, pero
como todos los ministerios éste se financia con el presupuesto de la
nación, que está fundado en los impuestos”.
Agregó
que “la gran conclusión es que estas cosas hay que pensarlas antes y no
echarlas a andar para después arrepentirse y pagar un alto costo.
Tenemos que pensar que la venta de gas licuado, a través de
distribuidores, también tiene temas asociados a riesgo crédito,
infraestructura logística, transporte, personal, etcétera y si el Estado
empieza a vender gas licuado, ¿por qué no vende pan, harina y otras
cosas?”, comentó.
Finalmente,
Montero recordó otros casos de mal uso de recursos públicos como el
pago y recontratación de exonerados falsos, determinado por Contraloría,
o las víctimas del Estallido Social, por lo que llamó al Gobierno a
enmendar el rumbo “si no quiere terminar ya no con el 30%, sino el 20,
el 15 o no sabemos adónde”.