Doris
Barría durante tres años se dedicó a recorrer la Región de Magallanes,
con la misión de rescatar el recuerdo de las estancias que se
distribuyen por toda la región.
Barría,
que por estos días se encuentra en el ciudad de Puerto Varas, Región de
Los Lagos, conversó con Diario El Pingüino para dar a conocer el
proceso y las motivaciones personales que la llevaron a realizar el
libro “Still Life, Estancias Patagónicas”.
“Todo
comenzó con mi abuelo, más que nada por recuerdos de la infancia. Me
demoré tres años en concretar el trabajo”, indicó la autora, quien
agregó que “se financió con un Fondo Nacional de Desarrollo Regional y
el patrocinador, que además postuló al fondo, fue Asogama. Lo destaco
porque como no podía postular una persona natural hablé directamente con
ellos. Obviamente, yo hice todos los trabajos, pero ellos (Asogama)
fueron los encargados del dinero” aseguró.
Luego
de que pudo acceder al financiamiento para ejecutar el proyecto, partió
en búsqueda de las estancias que hay por toda la Patagonia,
edificaciones que en épocas pasadas reflejaron el sustento económico del
sur extremo de nuestro país, tanto como fueron las salitreras en el
norte de Chile.
“En
la región existen muchas estancias y cada una es distinta de la otra,
la gran mayoría de ellas se encuentran desocupadas, pero todas se
destacan, hay muchas que llaman la atención, ya sea por su forma arquitectónica, así como también por sus funcionalidades”, explicó Barría.
Además
de esto, la autora del libro “Still Life, Estancias Patagónicas” aclaró
que el realizar el trabajo fotográfico fue una ardua tarea, ya que en
muchas ocasiones se tuvo dificultad para acceder a las dependencias de
las estancias.
Al
respecto, comentó que “hubo varias veces que simplemente no nos
podíamos comunicar, porque no hay señal telefónica o derechamente no
había nadie cuidado o porque cuando teníamos el contacto de alguien, no
contestaban el teléfono, varias veces ocurrió, pero a pesar de eso, logramos sacar un muy buen material”, sostuvo.
Asimismo,
la fotógrafa destacó que hay estancias en la región que son realmente
únicas, como la de “Brazo Norte”, que “es como un oasis, en la nada
misma, no sé cómo pudieron hacer ese jardín alrededor de la casa,
principalmente porque está lleno de piedras, en definitiva, es un lugar
súper seco e inhóspito y construir algo así es algo realmente
maravilloso, se forma un verdadero oasis” destacó.
Pablo Quejer Cuevas.