Quienes
se hayan dirigido al sector de Leñadura se pueden haber encontrado con
un sinnúmero de embarcaciones a la orilla del Estrecho de Magallanes.
Una situación que aunque parezca extraña, ocurre una vez cada año,
cuando naves -específicamente chinas de extracción de calamar-, realizan
su tránsito hacia aguas del Atlántico.
Este
traslado de mar nacional a internacional, se le conoce como “paso
inocente”, ya que no están en nuestro territorio para ejercer la pesca o
para que sus tripulantes recorran la zona, sino que se encuentran a la
espera de ser transportados por la Autoridad Marítima hacia su destino
final.
Pero, ¿por qué se deben seguir estos protocolos?
Hay
una ruta en el Estrecho de Magallanes que es de Punta Arenas hacia la
boca oriental que se tiene que realizar bajo el mando de un piloto o un
oficial práctico autorizado por la Armada de Chile -esto es para todas
las naves-. Al ser tantos en esta oportunidad -y van a seguir llegando-,
se hacen cruces en grupos
de seis naves con un práctico adelante y otro atrás y avanzan hasta el
área de Bahía Posesión, que queda en la boca oriental del mencionado
estrecho, para luego salir del territorio nacional.
Vale
destacar que la acumulación de naves internacionales se debe a varios
factores: la gran cantidad de buques que necesitan cruzar en esta fecha y
también por condiciones meteorológicas. En dicho contexto, la Autoridad
Marítima designa un área,
en este caso Leñadura -zona sur-, para que los barcos realicen espera
de los prácticos o espera de mejoras meteorológicas. A su vuelta, del
Atlántico al Pacífico, se realiza en Bahía Posesión.
El
trabajo logístico de la Autoridad Marítima involucra un apoyo
mancomunado de las diferentes capitanías de puerto, como la de Punta
Arenas y Punta Delgada, para garantizar el flujo de las naves, ya que,
según explican, si se van todas de una, pueden colapsar el Estrecho de
Magallanes en Primera Angostura y eso significaría que el ferry de
Primera Angostura-Bahía Azul (Tierra del Fuego), no podría maniobrar
libremente.
Es
decir, se trata de hacer fluir tranquilamente todo el tránsito marítimo
de nuestro territorio. En este sentido, es importante destacar que el
Estrecho de Magallanes sigue siendo una ruta internacional de conexión
marítima relevante a nivel mundial, logrando en el último año, superar
las tres mil 500 naves, que cruzaron el estrecho. Esto, sin contar los
pesqueros locales, las lanchas de turismo, etc., solo grandes buques.
La
Autoridad Marítima hace hincapié es que este tránsito se debe regular
porque se ponen en juego muchos factores, como el cuidar la
contaminación del mar, la seguridad de las operaciones marítimas -que el
personal esté calificado, que estén las agencias de naves que abastecen
en sus paradas a estos barcos-, el control de tráfico marítimo para que
no hayan irregularidades y en el caso particular de la flota pesquera
particular, regular el “paso inocente”, siguiendo las normas, leyes y
protocolos ya nombrados.
Se
estima que un número cercano a las 260 naves cruzarán desde el Pacífico
hacia el Atlántico entre los meses de noviembre de 2022 a marzo de
2023.