Un total de treinta y seis vehículos, de distintas marcas y modelos, fueron exhibidos en calle Waldo Seguel, entre Chiloé y Armando Sanhueza, sorprendiendo, una vez más, a quienes llegaron hasta el Liceo San José para recorrer los stands de la pequeña y mediana industria de la región.
De acuerdo a lo señalado por Sandra Valdés, coordinadora de la exposición, la presencia de los automóviles “enchulados” fue el fruto de un aporte desinteresado de Jorge López y Juan Gascogne, quienes forman parte de los siete equipos de automovilistas que han pintado sus coches de vivos colores; los han dotado de potentes equipos de música; les han colocado pinturas y dibujos notables y los han adecuado mecánicamente a los cambios de las carrocerías, volantes y hasta las butacas.
Sandra Valdés estimó que el arreglo de cada coche “tunning” tiene un costo que, en muchos caso, supera los tres millones de pesos, lo cual los hace distintos y diferentes a otros autos. Con potentes “roncadores” y otros accesorios circulan por las calles y avenidas de la ciudad, a altas velocidades y alterando la tranquilidad habitual de los vecinos en horas de la noche y en las madrugadas.
La exhibición de los hermosos y llamativos modelos, dijo Sandra Valdés, permitirá que un tipo de público diferente al que visita los módulos de los expositores, llegue hasta el Liceo San José, en cuyas dependencias y gimnasio se desarrollará hasta el día de hoy la Expo Magallanes.
La muestra “tunning” se inició poco despuésde las 15 horas de ayer y culminó al filo de las 21 horas, horario que se repetirá hoy, como otro “broche de oro” para la feria que organiza AGIA.