“Conaf no cumplió su palabra”, manifestó Ricardo Cogler, quien hasta noviembre era el presidente de la Agrupación de Cipreceros de Última Esperanza, conforme a la adversa situación que vive hoy esta organización de trabajadores.
“Resulta que nosotros sabíamos que el plan de manejo en el que estamos en este momento se terminaba el 31, pero Conaf se comprometió con otro plan de manejo para nosotros (posterior al que termina a fin de año)” comentó Cogler quien añadió que “ese plan de manejo ya lo tienen listo, lo que pasa es que ahora nos dijeron que no era viable, por motivos de ellos, que hicieron otro plan de manejo a nivel de Última Esperanza completo, este plan viene una parte de Puerto Edén y es una parte para turismo, otra parte para explotación de bosques, otra parte para conservación y justo el que tenían da con algo que es para conservación entonces nos junta”.
Cogler advirtió también que “el caso es que ellos sabían esto desde principio de año, porque ellos me dijeron que a mediados sabían que este plan de manejo no iba y nunca nos informaron, así que nosotros estábamos esperanzados en este plan de manejo, porque si nos informaban, hubiésemos hecho un plan de manejo nosotros, financiado por nosotros, porque el de la isla Renell, lo financiamos nosotros y en ese estamos trabajando y que empezó a mediados del año 2012”.
Ante esta lamentable noticia de la que se enteraron hace pocos días el vocero de los cipreceros afirmó que “se podría haber hecho algo pero si nos hubiesen informado antes. Imagínese que 20 días antes te informen que el plan de manejo no va, que se termine tu trabajo, que has hecho por 30 o 40 años. En mi caso llevo 30 años trabajando con ellos (Conaf) y nunca nos habían fallado de esta manera y mentirnos, siempre se ha trabajado en conjunto con Conaf”.
Esta situación llegó a manos de los cipreceros casi por casualidad y terminó por amargarle en cierta medida el fin de año a la agrupación.
“Esto lo supe porque justo vi al jefe provincial de Conaf, porque nosotros todas las semanas estamos viniendo acá (a Puerto Natales) porque tenemos que venir a solicitar autorizaciones para ir a extraer ciprés. Entonces no entiendo porque no nos dijeron, entonces vine y ese día encontré al jefe provincial, Juan José Romero, y le pregunté cómo iba el plan de manejo, que ya se terminaba a fin de mes y me dijo ‘¿qué plan de manejo?’ y le respondí ‘el plan de manejo que hicieron ustedes el 2013 y era para empezar en estas fechas’ y respondió, ‘no, no hay ningún plan de manejo’. Entonces me dijo que lo dejara averiguar qué es lo que pasaba y ahí empezó el cuento” comentó Cogler.
Esta situación es bastante lamentable, ya que la agrupación que realiza esta labor en la Provincia de Última Esperanza reúne a 13 embarcaciones, que se traducen en el sustento para 40 familias que involucran a alrededor de 150 personas que viven de esta actividad.
Cogler además comentó que “ayer tuvimos una reunión con la directora regional de Conaf, Alejandra Silva, y se comprometió a tener una respuesta el 30 de diciembre, a ver si se puede utilizar un plan de manejo antiguo que data del 2005, en el cual quedó un rodal sin explotar. Un rodal es una parte del plan de manejo, que es un área sin explotar, entonces ellos iban a ir para ver como podían ir pa allá, nosotros les ofrecimos nuestras embarcaciones, que son pequeñas, pero pueden servir para llevar algún funcionario de Conaf para verificar si es que sale madera, cómo está, si está o no explotado”.
Por último agregó que “Conaf dijo que iba a tener ese plan de manejo y siempre nos hizo pensar que estaba. Entonces ahora nos vemos como que nosotros tenemos la culpa, pero no es de nosotros porque esto se basó en la confianza. Lo que más duele es que trataron de una forma no muy buena a la agrupación, porque a pesar de ser una agrupación pequeña deberían haber tenido más respeto con nosotros y nosotros sabemos que tarde o temprano se va a terminar (esta actividad) pero que nos digan con tiempo, dos o tres años para ver otras alternativas de trabajo”.