Más de 50 familias de población inaugurada hace un año acusan problemas en la presión del agua

El
sueño de la casa propia es, sin duda, uno que la mayoría de la gente
comparte, y poder concretarlo es algo que no tiene precio para muchas
familias. Un año y medio ha pasado de aquel día en que el Serviu entregó
las llaves de la casa propia a más de 200 beneficiados del Fondo
Solidario y del programa de Elección de Vivienda.

Ese
día, el 31 de julio de 2017, la actual consejera regional Roxana
Gallardo, que por ese entonces era presidenta de uno de los comités de
viviendas, señalaba a los medios locales: “Mi esfuerzo, mi recompensa,
mi hogar. Este era un proyecto de largo plazo, pero la espera se
terminó. Éste es el día que más hemos soñado, felicito a cada una de las
familias que se esforzaron y confiaron en que este proyecto iba a
llegar a su final”.

Sin
embargo, hoy la situación es completamente distinta, ya que alrededor
de 50 familias del Loteo Sur que viven en los cuadripareos de la Avenida
Pueblos Unidos (antiguamente llamada Canal Chacao Sur), están
desilusionados. El sueño de la casa propia simplemente se les esfumó,
debido a que no cuentan con el suministro de agua necesario para bañarse
o lavar su ropa.

“Sábados,
domingos y festivos uno no se puede bañar entre las 9 de la mañana y
las 10 de la noche. No se puede lavar ropa, no se puede hacer ninguna
actividad que implique el uso de agua caliente. Incluso en mi caso
particular, tengo problemas hasta con la presión de agua fría”,
describió Liliana Pérez, una de las propietarias del condominio de
departamentos que se ve afectado por un problema de baja presión del
agua.

Según
indicaron los vecinos, esta situación no es de ahora, sino que desde
que recibieron sus viviendas. Para ellos, los fines de semana y
festivos, tiempo que muchas familias destinan para realizar los
quehaceres del hogar, ya que en la semana todos trabajan, no existe esta
posibilidad debido a que la presión de agua les impide hacer tareas
cotidianas como lavar los platos, bañarse e incluso lavar ropa, porque
si bien en un comienzo el problema solo repercutía en el agua caliente,
hoy reportan que la presión, tampoco alcanza para tener un flujo normal
de agua fría.

“Es
terrible, incluso yo he roto mis llaves de paso, las he rodado, pensado
que el problema tenía que ver con las instalaciones domésticas. Otros
han cambiado sus calefón y han incurrido en gastos que resultaron
innecesarios, porque no es un problema de gasfitería, sino de las
empresas”, manifestó Pérez.

Para
algunos la situación es tan complicada que deben buscar alternativas
para poder realizar sus actividades cotidianas. “Hay mucha gente que se
va a bañar donde familiares, es horrible la situación. Y hemos reclamado
en todos lados”, detalló la vecina afectada y agregó que desde Aguas
Magallanes les indicaron que “la bomba no es la adecuada para la
cantidad de usuarios que dependen de ella”.

Otra de las empresas a las que han acudido a solicitar respuestas es a Salfa, la constructora que
edificó el condominio, también sin obtener resultados, según comentaron
los vecinos. “Se ha recurrido a todas las autoridades pertinentes por
una solución y no ha habido ninguna respuesta concreta”, declaró Pérez.

Susana
Mancilla, otra vecina afectada con la baja presión de agua, nos cuenta
que vive con su hija, su yerno, sus dos nietos y su pareja. “Los dos
días feriados del 18 no tuvimos ni agua caliente ni fría ningún día. La
gente ha ido a hablar, a Serviu y Aguas Magallanes, pero no ha habido
ningún cambio. Uno se está bañando y se queda con todo el cuerpo
enjabonado porque el agua directamente se corta y eso ocurre de un
minuto a otro. Es una situación realmente indignante”, manifestó
Mancilla.

Ana
Aribel que vive con sus cuatro hijos y su marido también se siente
desilusionada con este problema. “Esto da rabia, uno trabaja todo el día
y llega el fin de semana para descansar y aprovechar de lavar y no se
puede. Serviu y Salfa se lavan las manos, ellos nos pelotean de un lado a
otro”, sentenció.

El sueño roto

Con mucho dolor, Liliana Pérez insistió en que
esta situación es tremenda. “Esto no puede ocurrir en viviendas que son
nuevas, nadie nos ofrece una solución, nadie se ha hecho cargo. Para
nosotros dirigirnos a los medios es una medida desesperada, para que
alguna autoridad nos escuche”.

Agregó
que “es una situación desesperante. Uno esperando su casa con tanta
ilusión, con tanta ansia y se encuentra con esto… es una sensación de
pobreza peor a la que uno tenía antes, cuando no tenía nada”, explicó la
vecina.

Gestiones

Como se indicaba al comienzo, una de las dueñas del conjunto habitacional afectado es Roxana Gallardo, actual consejera regional.
Ella, en su rol de autoridad, ha tomado cartas en el asunto y ha
planteado en el CORE la problemática que vive su comunidad, haciéndole
llegar diversos oficios a las distintas entidades involucradas o que
pudieran tener alguna responsabilidad en este caso.

Una de esas
gestiones fue realizada a inicios de este año en el Serviu, desde donde
le respondieron que Aguas Magallanes era la encargada del suministro de
agua y q
ue ya se encontraba en la búsqueda de una solución para el problema, con fecha 9 de enero. Sin embargo, desde esa fecha hasta ahora, nada ha cambiado, según indicaron los vecinos.



@ElizabethMurga

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS