Muchos
vecinos de Punta Arenas despertaron este martes sin agua potable en sus
hogares, situación que se extendió en algunos lugares por todo el día, y
que provocó que diversos camiones debieran acudir a repartir el vital
elemento a los sectores sin suministro.
De
acuerdo con la versión de la compañía, se han multiplicado los
requerimientos por cañerías y medidores colapsados en las últimas
jornadas, producto de las bajas temperaturas.
El
gerente regional de la empresa sanitaria, Christian Adema Galetovic,
detalló que “solo durante la semana del 15 al 22 de julio, se produjo el
congelamiento de un gran número de instalaciones domiciliarias de agua
potable, especialmente medidores, totalizando 1.517 requerimientos.
Hasta el lunes 23 de julio, producto del deshielo y la consecuente
rotura de medidores, recibimos aproximadamente 338 requerimientos
adicionales, con lo que totalizamos 1.855 casos. A la fecha y hora
tenemos aproximadamente 100 casos sin atender”.
Producción colapsada
La
situación de las explosiones masivas, que se deben principalmente al
escaso cuidado de la población, según la compañía, provocó que la
producción de agua potable se viera severamente afectada, lo que derivó
en cortes programados del suministro.
De acuerdo con la empresa, la
demanda en estos días fue de 600 litros por segundo, cuando lo normal
son 330 litros en la misma cantidad de tiempo.
En principio, el corte estaba programado hasta el mediodía de ayer, sin embargo, estos debieron extenderse también durante la tarde.
Durante
la mañana, se cortó el suministro principalmente en las zonas norte y
sur de la comuna. Por lo que debieron ubicarse cuatro camiones
repartidores en las zonas de Pampa Redonda camino a ENAP con
Prolongación Mardones, Juan Williams con Eusebio Pizarro, Juan Williams
con San Martín y en la Ruta 9 Sur, frente a Carabineros.
En tanto, en la tarde se instalaron en la Ruta 9 Norte con 21 de Septiembre (frente a la Escuela de Río Seco) y en Martínez de Aldunate con José Díaz Barría.
La
situación provocó la incomodidad de los usuarios afectados, que en
total sumaron 7.600 aproximadamente, aunque según Aguas Magallanes,
entendieron que se trataba de una negligencia de la población.
“En
general hemos recibido reclamos de gente que lleva varios días sin
agua, por medidores que explotaron, lo que es entendible. El problema es
que no tenemos tantas cuadrillas disponibles cuando se dan casos de
este tipo. Con respecto a estos cortes programados, la gente ha
entendido, ya que saben que se trata de una situación puntual”, señaló
Adema.
Además,
el gerente hizo un llamado a la población a preocuparse por el cuidado
de sus instalaciones, remarcando que el mantenimiento desde el medidor
al interior de la casa es responsabilidad del usuario y no de la
compañía.
“Llamamos a un consumo responsable de agua potable y tal como venimos informando y solicitando desde abril de este año, el llamado es a cuidar y proteger del congelamiento las instalaciones sanitarias domiciliarias”, expresó.
Sobre
esta emergencia, desde Aguas Magallanes señalaron que no se esperan
cortes programados para los próximos días, y en la medida en que las
temperaturas suban, tampoco se esperan casos masivos de cañerías o
medidores reventados, por lo que la situación debiera tenderse a
normalizar desde hoy.
@CamiloEncina