Bajísima
era la temperatura al mediodía de ayer en la Caleta de Barranco
Amarillo, en Punta Arenas, pero eso no importaba, porque este día era el
más importante para los pescadores y sus familias.
Hasta
el sector norte de Punta Arenas se dirigieron más de 100 personas, para
celebrar a San Pedro, santo patrono de los pescadores.
Una
tradición de décadas, que contó con la presencia de autoridades del
obispado de Punta Arenas, la banda de la Tercera Zona Naval,
agrupaciones folclóricas.
Con
la figura de San Pedro presente, comenzó la procesión, liderada por el
obispo Óscar Blanco, quién dio cuenta cómo Jesús recorría lugares donde
se reunían los pescadores, y fue allí donde la presencia de Simón Pedro
se realza.
Quien era un hombre de mar, rudo tuvo momentos de duda, incluso miedo y de dejar su profesión: la pesca.
Fue en ese instante que Jesús acompañó a Pedro, dándole su apoyo y nombrándolo responsable de su pueblo, describió Blanco.
“Pedro
nos anima en la fe y de confiar en Dios, en ser hombres y mujeres de
bien. Le damos las gracias al Señor por darnos a este hombre de trabajo,
carácter y noble”, comentó el obispo.
La
misa continuó con recordatorios para el sacrificio de los pescadores y
pescadoras, los que ya partieron, y también se vivió un momento de
reflexión para los damnificados por las lluvias del centro-sur del país,
a lo que también se les apoyará con una colecta que se realizó allí
mismo.
El
frío y el hambre se amenizó con un momento para degustar empanadas y
las tradicionales candolas, bebida de vino con rodajas de naranjas,
conocidas también como el “navegado”.
Cuando
el reloj marcaba las 13.30 horas, se vivió el recorrido final de la
figura de San Pedro, que fue acompañada por el centenar de personas y la
banda musical de la Tercera Zona Naval.
Avanzando
por el varadero de la caleta, se llegó hasta un espacio para entregar
dos ofrendas al Estrecho de Magallanes, como una forma de recordar a
amigos, familiares, compañeros que vivieron por y para el mar.
Finalizado
aquel instante, culminó la festividad en Barranco Amarillo, que como
viene siendo costumbre la jornada se desarrolló sin inconvenientes,
conmemorando a su santo patrono, San Pedro.