Una jornada cargada de emociones y reencuentros se vivió durante la mañana de ayer en la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero de Punta Arenas, durante la tradicional ceremonia de Juramento a la Bandera, donde cientos de soldados, reafirmaron su compromiso con la institución militar y el servicio al país.
Casi mil uniformados realizaron la promesa, ante la atenta mirada de sus familiares provenientes de los más lejanos puntos del país, y la presencia de autoridades civiles y militares, encabezadas por el intendente de Magallanes, Jorge Flies.
El general Felipe Arancibia Clavel, durante su alocución, evocó el espíritu, valentía y honor de los mártires de La Concepción, replicado en esta oportunidad a través del juramento de los conscriptos. “Lo que tratamos de transmitir y replicar con este juramento, es la epopeya ocurrida en la sierra peruana por los héroes de La Concepción, el espíritu y el amor a la patria; el sentido del honor y el valor que tuvieron los 77 mártires chacabucanos que dieron su vida por nuestra bandera”, comentó Arancibia luego de la tradicional ceremonia.
“Ha sido una jornada preciosa y emocionante. Pudimos ver las ganas con que nuestros soldados conscriptos, clases y oficiales juraron por su bandera, por Chile y por que están sirviendo en esta región tan importante que es Magallanes. Me siento contento de comandar la V División, guardiana de la zona austral”, dijo el general de brigada.
Jornada republicana
El intendente Flies manifestó que “el acto fue republicano. Quiero felicitar al Ejército. Acompañamos a Porvenir y a Puerto Natales en este juramento conjunto que realizamos por primera vez con todas las autoridades nacionales. Saludamos y damos la bienvenida a todos los familiares que vinieron y destacar lo que significa para el Ejército y las FF.AA un juramento que liga con fuerza al desarrollo de la patria”, señaló la máxima autoridad regional.
En la ocasión, fueron 29 oficiales, 74 clases y 957 soldados oriundos en su mayoría de la zona central del país, quienes hicieron público su compromiso con la institución militar y con el país, al participar del masivo juramento a la bandera, tradición que recuerda el sacrificio y honor de los soldados combatientes en el Combate de la Concepción, en 1882, donde a pesar de la inferioridad numérica, los jóvenes al mando del capitán Ignacio Carrera Pinto, entregaron su vida en nombre de la patria.
Ese mismo espíritu se vio reflejado ayer en la mirada de los uniformados y en la atención de los presentes, quienes colmaron el centro de la ciudad para oír el tradicional “…servir fielmente a la patria hasta rendir la vida si fuese necesario”.
Emoción de madre
Inés Espinoza viajó desde Chimbarongo, en la Región de O’Higgins, para ver y acompañar a su hijo. Durante toda la mañana, no pudo contener las lágrimas por la emoción. A pesar de encontrarse contenta por la experiencia de viajar por primera vez en avión y conocer la capital magallánica, el orgullo de ver a su hijo vestido con uniforme militar y jurar como soldado de la patria, fue más fuerte y las lagrimas asomaron en más de una ocasión durante la ceremonia.
“Es un orgullo muy grande ver hoy a mi único hijo jurar a la bandera. El regimiento se ha portado muy bien con nosotros, nos han acogido muy bien”, dijo Espinoza entre lagrimas, quien al igual que muchos familiares, sintieron la emoción y el orgullo de ver a sus hijos, cumplir fielmente con uno de sus deberes al iniciarse como soldados.