Depresión, estrés
y crisis de pánico, entre otras, son algunas de las enfermedades denominadas
del siglo XXI. El ritmo de vida más acelerado y las características de la
sociedad actual son algunas de las razones que comúnmente se dan para hablar
sobre un posible incremento de las patologías de la mente en la población.
A pesar de que
existen aún prejuicios sociales al respecto, también hay un reconocimiento mayor
de la existencia de estas enfermedades en comparación a siglos anteriores y,
por ende, hay más pacientes que se tratan para superarlas. Eso se refleja en la
cantidad de licencias que se emiten mes a mes por estas causas.
En Magallanes,
más del 15% de las licencias médicas que llegan hasta la Comisión de Medicina
Preventiva e Invalidez (Compin), corresponden a enfermedades siquiátricas. De
acuerdo a las cifras entregadas por la entidad dependiente de la Seremi de
Salud, desde enero hasta junio de 2015, se han emitido 16.748 licencias, de las
cuales 2.686 son por algún trastorno mental.
“Dentro de las
especialidades médicas probablemente es la más frecuente. No sé si calificarlo
de alto, pero sí es un porcentaje importante de las licencias que se tramitan”,
señaló el seremi de Salud, Óscar Vargas.
Frente a estas
enfermedades, el siquiatra del Hospital Clínico de Magallanes Juan Vukusic,
criticó la labor de fiscalización que cumple el Compin, que tiene la facultad
de rechazar licencias.
“El contralor del
Compin actúa de manera muy poco empática y tiende a reducir y rechazar.
Pareciera ser que los pacientes son delincuentes y no enfermos, porque tienen
que demostrar que están enfermos, es una cosa bastante extraña. Además no tiene
ninguna expertise sobre el tema de salud mental y además de eso vienen siquiatras
que contratan por licitación, que son los mismos que fiscalizan las licencias
de las isapres, entonces hay un conflicto e intereses severo ahí”, sostuvo.