En
Arica, Coyhaique o Punta Arenas sube solamente 12% en cuatro años, mientras que
en el resto del país lo hace en 22%.
El
rector de la UMAG, Juan Oyarzo, dijo que uno de los factores que influía en el
tema de la matrículas era la oportunidad de estudiar en universidades privadas.
Después
de conocerse los resultados de postulación
a las universidades adscritas al Sistema Único de Admisión, varias casas
de estudio en las regiones más extremas del país no llenaron sus cupos. Una
realidad completamente distinta es la que ocurrió en Valparaíso, Concepción o
Santiago que concentran más de la mitad de la matrícula nacional.
Este
año en total, las universidades
ofrecieron 77 mil 727 vacantes, mientras que las postulaciones válidas
alcanzaron las 480 mil. Las Región Metropolitana concentró la mayor cantidad de
seleccionados con más de 36 mil personas, lo que representa el 37%. El segundo
lugar lo obtuvo la Región del Biobío con 12 mil estudiantes, es decir, el 12% y
la Región de Valparaíso logró tener un poco más de 10 mil personas que fueron
elegidas (10%). Sólo estas tres regiones concentraron el 59% de las
postulaciones del país.
Según
el director ejecutivo de la Fundación Educar, Raúl Figueroa, si la demanda
crece a la mitad del ritmo del sistema en estas zonas, ello ocurre por dos
motivos. “Los alumnos buscan carreras que les permitan asegurar un campo
laboral y cierto prestigio en las instituciones. En ese sentido, las
universidades no han estado en condiciones de ofrecer carreras adecuadas a las
actividades económicas de las propias regiones, y pasan a ser poco atractivas”.
En
tanto que el académico de la Universidad Diego Portales, José Joaquín Bruner,
señala que la matrícula en zonas aisladas crezca más lento se debe a que hay
menos escolares, y también a que “no son regiones que atraigan mucho a los
jóvenes, por la distancia y la carestía
(alto precio de los artículos y servicios de consumo). Aunque es un
fenómeno similar al que ocurre en países como Argentina o Brasil”.
Por su
parte el rector de la Universidad de Magallanes, Juan Oyarzo, señaló: “En este
momento la oferta de las universidades privadas no es un tema menor, ya que la
mayor cantidad de estudiantes hoy día lo tienen las privadas y no las que
integran el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCh). Además
las universidades del centro del país concentran habitualmente el mayor número
de alumnos, en cambio nosotros por ejemplo, en el caso de medicina tuvimos un
alto el número de postulaciones, pero de los 50 seleccionados se matricularon
30, por lo que empezó a correr la lista de espera, esto significa que los otros
20 se matricularon en otras casas de estudio, porque seguramente les alcanzó el
puntaje para irse a otra parte. Los estudiantes generalmente cuanto tienen
buenos puntajes tienden a salir de sus casas.
Aquí se da otro tema interesante puesto que
cuando terminamos el semestre comenzamos a recibir a muchos alumnos
magallánicos que se fueron pero que volvieron a la región porque se encontraron
con otra realidad que no era la de sus casas. Pero en general hay una fuga de
estudiantes que se van, incluso sin tener puntajes, muchos de ellos ingresan a
institutos o centros de formación técnica”, precisó.
Consultado
por si el prestigio o la búsqueda de mayor campo laboral influían en la
matrícula el rector de la UMAG, señaló: “Esto es relativo, porque hay muchos
chicos que optan por estudiar en la universidad, y si no encuentran trabajo
deciden emigrar. Nosotros tenemos estudiantes en Antofagasta trabajando en las
mineras. Ahora en cuanto al prestigio que tiene la Universidad de Chile o la
Católica se debe más a la antigüedad que a la formación de sus estudiantes,
salen al campo laboral y la diferencia no es tan marcada en términos
profesionales”, precisó.