Prevencionista
de riesgos, Magister en Inteligencia Estratégica, son parte de los
estudios que complementan la formación como carabinero del titular de la
Primera Comisaría de Carabineros en Punta Arenas, el mayor Francisco
Arévalo.
Recuerda
con claridad su llegada a la región un 9 de enero en horas de la noche
para, al día siguiente, recibir en ceremonia formal su nombramiento,
sorprendido por las condiciones climáticas. “En ese tiempo había viento,
yo no me había enfrentado al viento, recuerdo que firmamos los papeles y
volaban por todas partes” destaca con agrado el Comisario Arévalo quien
a su vez, desde el primer momento mostró su interés por “salir a
caminar y conocer, porque es la mejor forma de poder empaparse de la
situación, ya a las 2 o 3 semanas, ya tenía conocimiento del plano
general de la ciudad y eso se hace recorriendo”.
Un balance positivo
Haciendo
una retrospectiva de lo que ha sido la experiencia profesional, el
mayor santiaguino destaca que “como balance ha sido positivo, creo que
la gente ha captado el mensaje que hemos intentado dar de presencia
policial”.
Asimismo, Arévalo destaca
algunos servicios especiales como “el cuartel móvil en la plaza, los
recorridos del personal montado por la costanera, hemos sumado
tecnología con los patrullajes que realiza el dron de carabineros de la
Quinta Compañía COP, que nos permite una instantaneidad que no la tiene
el vehículo policial”. Capacidad de respuesta con la cual también hace
hincapié con la implementación de las motos “tango/tango”, motocicletas
Enduro que favorecen la movilización de los efectivos pero que “por las
condiciones climáticas lo pude tener hasta el mes de mayo, pero que
pretendo retomar en septiembre”.
“Desde
que llegué tuve procedimientos importantes y lamentables, como el
fallecimiento del joven Roberto Verdugo, después el fallecimiento de
Raquel Díaz que fue también muy complejo,
un procedimiento donde los Carabineros tuvieron que hacer uso de su
arma de fuego, en circunstancias que se estaba discutiendo en Santiago
la Ley Nain Retamal” expone el mayor de Carabineros, quien destaca que
aun cuando no fueron procedimientos fáciles, se abordaron “en su justa
medida y con todos los antecedentes legales que respaldaron el actuar”.
Una gestión centrada en la gente
“La
parte de seguridad se puede ir siempre mejorando y hemos tratado con la
oficina de operaciones, los carabineros que tenemos acá, de ir dándole
una dinámica distinta a lo que son los servicios, para que la gente lo
pueda ver, palpar y así ir reduciendo la sensación de inseguridad”
afirma Arévalo.
Adicionalmente
agrega que, en su gestión se han hecho también “juntas con las sedes
vecinales y participando de muchas reuniones donde la idea es levantar
las principales inquietudes. No quedan en el aire esas palabras, sino
que las transformamos, levantamos nuestras actas de reuniones y las
transformamos en vigilancias especiales”.
Finaliza
este colocolino de corazon, como así se describe, que reconoce el
trabajo de su equipo del Modelo de integración Carabineros Comunidad,
parte clave de su gestión, potenciando así la cercanía con la
ciudadanía, con lo cual espera que siga siendo Punta Arenas según sus
palabras “una muy linda ciudad y estamos trabajando para que la gente
pueda mantener a Punta Arenas, como una ciudad distinta a lo que pasa en
el resto del país”.