Minutos
antes de las 23 horas del sábado, un voraz incendio destruyó por
completo una vivienda de grandes dimensiones situada en la Población
Juan Pablo II, en el sector sur poniente de Punta Arenas, dejando un
saldo de 9 personas damnificadas, divididas en tres grupos familiares,
producto del siniestro.
Hasta
la intersección de Avenida Circunvalación con calle Padre Joan Alsina,
concurrieron cerca de 50 voluntarios de cinco compañías Bomberos, los
que desplegaron un amplio operativo para poder controlar las
devastadoras llamas que amenazaban con propagarse hacia propiedades
colindantes.
Por
casi una hora trabajaron los bomberos para poder extinguir el fuego,
que según los primeros reportes se habría iniciado en una de las
habitaciones del primer piso. Respecto al origen y a las causas que
derivaron en el siniestro, aún es materia de investigación por parte de
los peritos de la institución.
Afortunadamente, del hecho no se registraron personas lesionadas ni fallecidas.
El dolor más grande
Más
de 18 años llevaba viviendo en aquella vivienda su propietario Lautaro
Díaz, quien junto con su cónyuge Marcela Miranda y sus tres hijos,
tuvieron que interrumpir la tranquilidad de la noche del sábado para
desalojar rápidamente el inmueble, antes que las llamas se propagaran
por todos los espacios del hogar.
“Yo
estaba en una salita de estar que tenía dentro de la casa y sentí un
olor como a goma quemada. Ahí salí a mi balcón a mirar y vi que venía
humo de abajo, del primer piso. Ahí le dije a mi familia que se estaba
quemando abajo así que sacamos a los chicos para afuera y que se fueran
para donde una vecina. Después de eso empecé a tirar agua con la
manguera, pero ya en cosa de minutos estaba todo con fuego. Si el
incendio no se controla en los primeros minutos ya después no se puede
hacer nada”, relató el dueño de casa a Pingüino Multimedia.
Más
allá de los bienes y cosas materiales que se carbonizaron en cosa de
minutos, y que quizás se pueden recuperar en un futuro próximo, el
propietario damnificado lamentó que los recuerdos y elementos
simbólicos, de gran significado y valor, se perdieran para siempre.
“Me
da tristeza porque se perdieron todos los recuerdos y las fotos que han
pasado en nuestra familia. Fotos de los tíos, de los abuelos, sobrinos,
de cuando nos casamos y eso es lo que más duele, porque esos bienes ya
no los recupero más”, sostuvo.
Respecto
a las causas que pudieron dar origen al incendio, reconoció que “yo
solamente vi que había fuego abajo pero no sé cómo se podría haber
iniciado”.
Finalmente,
agradeció la ayuda de la comunidad que le hicieron llegar durante la
jornada del domingo, y señaló que ahora todos estos aportes se
organizarán y repartirán entre los tres grupos familiares que residían
en dicha propiedad.
Campaña de ayuda
Cabe
destacar que solo minutos después de iniciada la emergencia se inició
una campaña solidaria liderada por amigos y familiares de las familias
afectadas, estableciendo tres puntos de acopio para que la comunidad y
cualquier persona colaborara con alimentos, ropa de cama o prendas de
vestir.
La
ayuda se recibió en el local llamado “Superior”, ubicado en calle Pedro
Bórquez Nº0772; también en una vivienda de calle Francisco Antonio
Pinto Nº0269 en el barrio 18 de Septiembre; y finalmente, en el Pasaje
Interior C Nº025, que queda por las calles Santa Juana y Simón Bolívar.
Nadine Sánchez, que fue una de las personas
que estuvo a cargo de esta campaña, indicó que “a eso de las 2 de la
madrugada de hoy (ayer) se comenzó a difundir por Instagram, por los
grupos de Facebook, y se acercó bastante gente a dejar ropita, víveres y
útiles de aseo”.
Ayuda del municipio
Por
otra parte, la titular de la Dirección de Desarrollo Comunitario
(Dideco) de la municipalidad, Elena Blackwood, indicó que se les hizo
una ficha social a todas las familias que residían en la propiedad
siniestrada para poder canalizar la ayuda.
Tanto
para el segundo grupo familiar que habitaba la casa, que estaba
compuesto por Ruth Millalonco y su hijo, como para el tercer conjunto
integrado por Maribel Mario y su pareja se comprometió apoyo con el
arriendo, alimentos y equipamiento de camas.
“Es
habitual que cuando estas emergencias ocurren durante el fin de semana,
normalmente las ayudas y los apoyos se comienzan a entregar el día
lunes, porque la gente en primera instancia recurre a los amigos o
familiares más cercanos. Estamos a la espera que ellos manifiesten qué
necesidad concreta van a tener”, puntualizó la directora de la Dideco.