Aprovechando las gratas temperaturas del fin de semana, miles de entusiastas magallánicos se congregaron en el espacioso recinto del Pasaje Retiro de la capital regional para disfrutar de la gastronomía, música, bailes y artesanía del archipiélago de Chiloé.
Es que la Muestra y Festival Costumbrista de Chiloé se ha transformado en una de las actividades imperdibles del verano en Punta Arenas.
En ésta, su vigésimo octava versión, se ha consolidado entre los magallánicos y turistas como la gran fiesta de las raíces de tantos hombres y mujeres que vinieron a engrandecer y a contribuir con su cultura al desarrollo e identidad de la Patagonia austral.
Balance positivo
Para Camilo Quinchamán, presidente de la Agrupación de Conjuntos Folclóricos Chilotes (Acochi), que organiza la muestra, “el balance es absolutamente positivo, quiero agradecer a la gente por el apoyo que brinda cada año a nuestra Agrupación y a las costumbres y tradiciones que trajeron los chilotes a esta tierra”.
Quinchamán fue absolutamente enfático para destacar que el comportamiento de la gente fue excelente, “agradecemos el apoyo de Carabineros y del equipo de guardias que se incorporó este año”.
Era notoria la presencia de muchas familias que aprovecharon de recrearse y degustar las tradicionales preparaciones de la isla de Chiloé, que cuentan con tantos adeptos en la región.
Al respecto, Quinchamán comentó que “nos visitaron muchas familias, que disfrutaron de esta fiesta costumbrista de la gente de Chiloé, tan arraigada en las tradiciones de la Patagonia”.
Se vienen las rancheras
Pero la fiesta no terminó ayer, porque la segunda quincena de este mes, nuevamente la Acochi organiza un evento que acoge el gusto popular de los magallánicos por la música ranchera.
“Lo que viene ahora, el 18 y 19 de febrero, es el Festival Ranchero, para darle el espacio que se merece la música ranchera, que tantos seguidores tiene en Magallanes”.
Cuentas alegres
En un recorrido por el casi centenar de puestos que ofrecían una amplia variedad de platos, bebidas y artesanía, los comerciantes mayoritariamente sacaban cuentas alegres y proyectaban un balance financiero con números azules.
Es el caso de Jorge Ruiz Barría, quien el sábado comentó a Diario El Pingüino que su especialidad era asar corderos a la espada, “clavamos el bicho de temporada, le ponemos sal y al fuego se ha dicho, lento, para que no se arrebate. Desechamos la cerveza, el chimichurri y el vino, que muchos le aplican y que nosotros pensamos que le quita sabor al cordero”.
Al parecer la receta le dio resultado, porque antes de las 16 horas de ayer no le quedaba nada para la venta. “Vendí todos los corderos que asé a la espada y estoy muy contento de haber trabajado en el Festival Costumbrista”, manifestó Ruiz.
En la misma línea, Katherine Asenjo invitaba a viva voz a los concurrentes a probar los costillares que se doraban sobre la parrilla lentamente, tentación a la que muy pocos se resistieron.
“La gente estuvo muy entusiasta, gracias a Dios”, dijo la parrillera.
Fiesta familiar
Entre el numeroso público que rodeó el escenario para presenciar las actuaciones del Conjunto Leashquen, Raíces de Nalhuitad, Wayna Yupanki Angol, Clan Quinchamán y tantos otros, sobresalía la familia Dalma, que acudió en pleno a la fiesta y aplaudió con entusiasmo la variada muestra musical.