Una
multa de más de 150 millones de pesos (3 mil UTM) deberá pagar la
empresa salmonera Nova Austral, luego de un fallo emitido por el Primer
Juzgado de Letras de Punta Arenas que la condenó tras declararla
culpable por entregar información no fidedigna y fuera del plazo al
Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), luego de una
investigación periodística en la cual se reveló que la firma de
capitales noruegos radicada en Porvenir ocultaba el real número de
mortalidades que se producía en sus centros de cultivo, declarando ante
la autoridad fiscalizadora una mortalidad menor a la real.
Lo
anterior, llevó en su momento a la directora nacional de la referida
entidad, Alicia Gallardo Lagno, a presentar una denuncia en contra de la
empresa, solicitando la máxima sanción posible en multa conforme a la
Ley de Pesca, y a la suspensión de las operaciones hasta por dos ciclos
productivos.
Bajo
este contexto, el tribunal de alzada acogió la denuncia y condenó a
Nova Austral al pago de la multa máxima, considerando que las
infracciones constatadas constituyen una lesión grave al interés
general, “generado por la necesidad de prevenir la irrupción y
propagación de enfermedades graves que afecten al ecosistema marino”,
según reza el fallo. Pese a ello, en la sentencia no se impuso la
suspensión de operaciones como lo dispone la ley, argumentando que la
empresa habría colaborado con el proceso y corregido sus procedimientos.
Sernapesca apelará
Desde
el organismo fiscalizador se destacó que al establecer el monto máximo
posible para este tipo de delitos, el tribunal puntarenense confirmó la
gravedad de la conducta de la salmonera, al ocultar información que
resulta crítica para controlar apropiadamente el proceso productivo. A
pesar de aquello, se anunció que apelarán a esta medida, según lo
informó la titular nacional.
“Estamos
satisfechos que una situación tan grave como el ocultamiento deliberado
de información en que incurrió Nova Austral haya sido sancionado. La
entrega de información sobre las mortalidades de los centros de cultivo
es esencial para prevenir situaciones sanitarias que no sólo afectan a
la empresa, sino a todo su entorno. Sin embargo, apelaremos de la
sentencia porque creemos que no existen antecedentes que justifiquen que
no se haya aplicado la suspensión de operaciones como lo ordena la ley,
y además porque deben darse muestras concretas de parte de nuestra
institucionalidad en el sentido que este tipo de comportamiento no es
tolerable y, por ende, deben operar en su integridad las sanciones
establecidas para evitarlo”, aseveró.
A
su vez, Gallardo aclaró que esta práctica no sería habitual en la
industria salmonera chilena, puesto que desde hace más de un año
Sernapesca ha implementado un sistema de auditorías especializadas en
base a perfiles de riesgo, que a la fecha no han arrojado hallazgos
significativos.
Preocupación por el futuro
Tras
la controversia que implica este tipo de proceso sancionatorio, el
secretario del Sindicato de Nova Austral Porvenir-Punta Arenas, Rodrigo
Valencia, indicó –a título personal y no representando la opinión del
gremio- a Pingüino Multimedia que obviamente que esta situación genera
bastante preocupación, tanto por la imagen de Nova Austral como por el
incierto futuro laboral del recurso humano asentado en la capital
fueguina.
“Estamos a la espera de seguir trabajando, y las condiciones
actuales que se ven con este tipo de sanciones son difíciles tanto para
la empresa como para los trabajadores. Por un lado siento que es
preocupante que a nuestra empresa en sí la estén sometiendo a tantos
menesteres en ese sentido. Si hay algo que ocurrió que fue
anteriormente, y se está pagando por esto o se está llegando a esta
sanción, la empresa verá la opción de apelar, pero no tengo claro lo que
se está haciendo en ese sentido”, aseveró.
Consultado
si ante la difícil situación de la compañía, la ciudad de Porvenir
“llegaría a su fin”, Valencia declaró que “Nova Austral comenzó
alrededor del año 2000 y al año siguiente se dio inicio a las
operaciones en Porvenir. Hoy en día, un 70 por ciento del recurso
laboral está ahí y desde ese punto de vista, considerando todos los
servicios asociados como las pensiones, el transporte, el flujo de
gente, las familias que están enlazadas alrededor de la empresa, siento
que si llega a pasar eso que se dice sería algo atroz, algo que no
vendría a bien a la región, porque dónde dejamos a toda esas personas si
es que llegan en un futuro a quedar sin trabajo”.