Se hicieron cosas. Agrupaciones de cueca de adultos y de niños, actividades artísticas e invitaciones. Aún así, el Centro Artesanal de Punta Arenas, a un costado del mercado municipal, pasó una Navidad amarga.
La llegada del crucero internacional Golden Princess, que trajo a más de 2.600 turistas a la ciudad y arribó el 24 de diciembre, no cambió mucho las cosas.
“Unos diez o veinte turistas entraron al centro”, manifestó Christian Zerega, vocero de los locatarios del recinto municipal. Agregó que “están un rato, ven que aún hay locales vacíos y se van”.
Ello se agrava con la competencia que generan otros sectores, entre ellos la Plaza de Armas, donde aún se mantiene un grupo de vendedores, luego de que el alcalde Emilio Boccazzi les diera permiso para permanecer ahí hasta marzo, pese a un acuerdo del Concejo Municipal para que se trasladaran en septiembre.
“Se hicieron gestiones con la Unidad de Fomento Productivo y con el Departamento de Eventos de la Municipalidad”, narró el dirigente, “pero se organizan eventos artísticos en la plaza de armas y el centro artesanal queda botado”.
Agrega que “para difundir cualquier evento, hay que hacerlo con anticipación. El mismo día o un día antes, no se saca nada”.
La complicación les genera un problema no sólo a los locatarios, sino también a sus familias. “Uno se gasta cerca de $ 90 mil al mes entre transporte y alimentación; ha habido meses en que yo vendo apenas $ 40 mil. Termino estando endeudado”, manifestó Zerega.
Por su parte, el concejal José Aguilante, quien ha estado detrás de la organización de eventos en el centro artesanal y también fue uno de los precursores de la idea de trasladar a los locatarios que aún se encuentran en la plaza, manifestó que “ellos están haciendo un camino cuesta arriba, en comparación con la gente que está en la plaza de armas”. Agregó que “yo acuso los múltiples desaciertos y la falta de apoyo a los artesanos del centro artesanal. No hay ninguna colaboración por parte del municipio. No están dadas las mínimas condiciones para que el centro artesanal puede prestar los servicios para el que fue creado”, agregó.
El edil también manifestó que “en las últimas horas, el alcalde Emilio Boccazzi ha estado haciendo gestiones para conseguir más carros para establecer a más comerciantes en la plaza de armas, personas que, incluso, renunciaron a su espacio en el centro artesanal. De ser así, estaría dando una mala señal, porque hay que dar la señal de que los acuerdos se respetan”.
El edil también recordó la disposición que existió de parte de los operadores turísticos para llevar a los potenciales compradores al centro artesanal, pero que no se concretó luego de que el jefe comunal decidiera mantener a los vendedores de la plaza de armas.
“Los operadores tenían la mejor disposición, pero el alcalde cambió este acuerdo”, manifestó Aguilante, quien agregó que “hoy, los artesanos del centro artesanal tienen que luchar con molinos de viento, que son la sala de ventas de la EPA y la plaza de armas”.