Ayer retornaban a la región los seis funcionarios municipales que, la semana pasada, viajaron a la zona de la catástrofe para interiorizarse con las víctimas, conocer de cerca la respuesta municipal a la emergencia y hacer entrega de la ayuda que los gobiernos regional y local pudieron reunir para los damnificados, que se concentró en carpas y dinero.
Sin embargo, otro objetivo del viaje era realizar un catastro de las personas afectadas que tuvieran relación directa con la Región de Magallanes, para poder diseñar una nueva campaña, esta vez enfocada en los magallánicos que, en la tragedia, perdieron sus hogares.
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