Se trata del pulgón verde del ciprés, el cual
ha afectado desde 2009 a todos los árboles del camposanto. Se trata de 639
ejemplares de ciprés de Monterrey, una de las muchas variedades de esta
conífera de hoja perenne; 85 de ellos presentan diferentes grados de
decoloración, los cuales en los casos más extremos podrían ocasionar la muerte
de los árboles que datan del año 1906.
Al respecto, la Municipalidad de Punta Arenas
creó una mesa de trabajo, en la cual participan también representantes del SAG,
para asesorar en la fumigación, y Conaf, en la reforestación.
La fumigación es la primera que se realiza en
el camposanto desde el año 2009, cuando se instaló la plaga del pulgón en
cipreses de todo Punta Arenas.