La
fotógrafa chilena Tamara Merino, que hoy integra la red de
colaboradores exploradores de National Geographic (NatGeo), es la autora
de dos impresionantes imágenes de la Patagonia chilena, que fueron
elegidas entre las “Mejores Fotos de Viaje 2022” publicadas por el medio
con base en Estados Unidos.
Descrita
como uno de los pocos lugares del planeta que aún mantienen su
naturaleza indómita, tanto por sus extensos Campos de Hielo y por su
clima impredecible, la Patagonia chilena se está convirtiendo en un
destino de interés científico por excelencia, particularmente por las
condiciones que ofrece a la hora de estudiar los efectos de la crisis
climática en nuestro planeta, razón por la que se le describe como un
sensor global del cambio climático.
“Junto
con National Geographic estamos explorando la mayor cantidad posible de
glaciares chilenos, documentando el impacto del calentamiento global
sobre ellos y, obviamente, su inminente retroceso. Chile posee la mayor
superficie de glaciares de Sudamérica, y el 63% de sus hielos se
encuentra en la Patagonia”, manifestó Tamara Merino, fotógrafa
profesional de National Geographic.
Durante
los últimos 10 meses, el equipo de documentalistas de NatGeo se ha
ocupado de registrar audiovisualmente una de las últimas fronteras
salvajes que existe, con flora y fauna que solo es apreciable en este
particular rincón de nuestro país. En el proceso, también han podido
compartir con profesionales que día a día se dedican a estudiar los
hielos eternos de la zona, haciendo frente a condiciones climáticas
dramáticas.
“En
esta zona hay un grupo de glaciólogos chilenos y montañistas de todo el
mundo que están sacando día a día datos sobre el retroceso de los
glaciares, se trata de una investigación realmente increíble. A través
de, por ejemplo, torres meteorológicas que ellos instalan en diferentes
glaciares en Campos de Hielo Norte y Sur, extraen información
valiosísima para la humanidad. Este grupo de glaciólogos pasan muchos
días en los glaciares, tienen que dormir en refugios a más de 1000 m de
altura y tienen posibilidad de quedarse atrapados semanas”, señaló
Merino.
El
proceso de documentación ha sido acompañado por diversas instituciones
chilenas abocadas al estudio, resguardo y difusión de estas zonas de
conservación natural, buscando acercar a las personas la importancia de
resguardar estos recursos. “La gestión para lograr estos registros ha
sido maravillosa. Entidades chilenas se la han jugado porque podamos
llegar hasta estos lugares, sin ellos sería imposible la realización de
este proyecto. Uno de ellos es Imagen de Chile, con quienes realizamos
el primer viaje a Campos de Hielo Norte, la Laguna San Rafael y otros
glaciares durante este año. También hemos recibido apoyo fundamental de
los equipos de CONAF y la DGA, que nos han acompañado con sus expertos
en diversos viajes y nos han proporcionado información fundamental para
nuestro trabajo. Al final es un proyecto que tiene muchas aristas y está
súper avalado por todas estas entidades y organizaciones, lo cual le da
un valor único”, concluyó Merino.