La
RS “Karpuj”, la lancha científica del Instituto Antártico Chileno
(INACh), que en lengua yagán significa albatros de ceja negra, ha
regresado al continente luego de ser parte esencial de la Expedición
Científica Antártica y sortear con éxito su segunda campaña en tierras
polares y la tercera desde su ingreso al agua.
La
nave de investigación arribó sin novedad hace unos días a Punta Arenas,
tras recorrer un total de 3.900 millas náuticas (equivalente a unos
7.222 kilómetros) en su travesía al Continente Blanco.
Permaneció
por 44 días en aguas polares y allí apoyó a 13 proyectos científicos
pertenecientes al Programa Nacional de Ciencia Antártica.
Además,
la Karpuj apoyó en terreno a un programa polar extranjero (Polonia), y
fue soporte para la filmación de diversos materiales audiovisuales
durante su estadía en el prístino continente.
La
lancha científica RS “Karpuj”, es producto de un profundo proceso de
remodelación de la expatrullera “Ona”, de la Armada de Chile. La
embarcación, fue adquirida por el INACh, y reacondicionada para sus
nuevas funciones científicas, gracias a una asociación con la Comisión
Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt).
Se
le habilitó un casco nuevo de mayor espesor, una nueva cubierta y
ampliación del puente de mando, nuevo sistema de propulsión,
habilitación de espacios interiores para alojamiento y laboratorios
científicos, nuevos sistemas de navegación y estanques de combustible.
Así,
esta nave de 24,5 metros de eslora cumple con los mismos parámetros y
exigencias antárticas de navegación que un buque de mayor tamaño.
La
nave Karpuj tiene una capacidad para doce pasajeros y en la Antártica
puede transportar o permitir pernoctar a cinco personas.