Hace
más de tres años, a Giselle Andrade, una joven puntarenense de tan solo
17 años de edad, le diagnosticaron aplasia medular severa. Desde ese
momento, sus padres vendieron todas sus pertenencias para costear el
tratamiento de su hija, quien rápidamente fue internada en el Hospital
de niños Luis Calvo Mackenna, ubicado en la ciudad de Santiago.
Tras
lograr su trasplante de médula, Giselle, estuvo estable por varios
meses, sin embargo al hacerle algunos exámenes, los doctores se
percataron que tenía un virus, que según su madre, en ese momento “le
estaba comiendo la médula trasplantada”.
Fueron
varios años en los que esta joven pasó por fuertes recaídas, junto a su
madre Lilian Anabalón quien nunca se despegó de su hija, siempre
teniendo la convicción de que podía salir adelante.
Según
cuenta su madre, Giselle ya estaba cansada de todas las transfusiones
de sangre y operaciones que le hacían a la adolescente, pues su estado
de salud desde hace un tiempo era bastante delicado.
Ayer, Diario El Pingüino se comunicó con Lilian Anabalón, madre de Giselle, quien informó la triste
noticia: “Mi hija lamentablemente falleció hace una hora (20.30 horas)
porque se paró su corazón, en el Hospital Luis Calvo Mackenna aquí en
Santiago. Estaba muy cansada, luchó hasta el final. El martes le sacaron
el tubo de la traqueotomía que le hicieron hace algunos meses y estaba
muy contenta, estaba feliz riendo con nosotros y con los médicos, decía
que se iba a poner de pie para seguir luchando y salir caminando del
hospital”.
Según
cuenta su madre, a pesar de estar internada en el Hospital Luis Calvo
Mackenna, Giselle siempre continuó con sus estudios. “Había terminado el
tercero medio y estaba cursando el cuarto aquí (en el hospital). Tenía
muy buenas notas, porque era una niña muy inteligente y aprendía muy
rápido, era una niña muy especial”.
Asimismo,
su madre comentó que “ahora se que está descansando, pero el dolor que
tengo es muy grande e inmenso, pero se que está en un lugar mejor”, dijo
Anabalón.
Por el momento, los planes de esta familia magallánica es quedarse
por un tiempo en Santiago, mientras preparan todos los documentos para
cremar a su hija, pues según explicó su madre, “ese siempre fue el deseo
de mi hija, decía que era muy limpia para estar debajo de la tierra, y
en la tierra no habían ventanas, quería que la cremáramos y que la
lleváramos con nosotros a todos lados. Los costos de la cremación son
muy caros, pero haremos hasta lo imposible para cumplir el deseo de
nuestra hija”.
Los
magallánicos que quieran colaborar con esta atribulada familia, pueden
hacerlo a nombre de Lilian Anabalón, Cuenta RUT de Banco Estado, número
11.128.818-6, y su número de celular es +56 9 83867190.
Jesús Nieves