“Yo no quisiera pensar que estoy pagando de alguna manera los platos rotos que tienen que ver con los resultado de la última elección del Partido Demócrata Cristiano”.
Quien así se pronunció fue Miguel Sierpe Gallardo, consejero regional que el lunes pasado recibió seis nominaciones de ocho necesarias para ser presidente del Consejo Regional (Core) de Magallanes, y que a la postre por la decisión de Nicolás Gálvez (DC) y de Tolentino Soto (pro DC) quienes votaron por Gálvez, no pudo acceder a la presidencia del cuerpo colegiado.
Ambos consejeros, apoyaron la candidatura del ex presidente de la DC, Juan Francisco Miranda y Sierpe estuvo por la candidatura ganadora de Mancilla, ex intendenta de Magallanes.
Votación
El lunes pasado en seis votaciones que se realizaron en dos sesiones extraordinarias del Core para elegir al presidente, Sierpe recibió el apoyo transversal de los consejeros de la “Nueva Mayoría”, Marcelino Aguayo (PPD), Dalivor Eterovic (PC), Ramón Lobos (PS) Antonieta Oyarzo PS), Patricia Vargas (PS) y del propio Sierpe.
El consejero dijo que aparte de aquello, todos los consejeros (14 en total) tienen el legítimo derecho de participar en la elección como candidatos a presidente del Core, sin embargo dejó en claro que la ley que regula su elección es incompleta.
También manifestó que las atribuciones que tiene el presidente del consejo que se está eligiendo son restringidas “y ceñidas prácticamente a abrir, dirigir y cerrar las sesiones”, añadió.
Al referirse Sierpe a las acusaciones de falta de diálogo que hubo para consensuar un nombre a presidente, el consejero se hizo una autocrítica al manifestar que “opté por un camino bien o mal y dije que mi nombre está a disposición de los consejeros pero no soy yo el más indicado para solicitarle a los consejeros que voten por mí. Yo he llegado hasta donde estoy con el respaldo de cinco consejeros producto que ellos optaron para que yo encabezara el Gobierno Regional” (GORE), expresó.