La mayor parte de los usuarios han sido turistas, en su mayoría
chilenos, que han llegado a la capital magallánica de paso a Puerto Natales o
de regreso de esa ciudad o de algunas localidades de la Patagonia argentina.
El recinto, refaccionado y sanitariamente acreditado, dispone de
servicios para mujeres, varones y personas discapacitadas, para quienes se
dispuso de un servicio especial a fin de
ayudarles a superar las dificultades de su condición.
El costo de hacer uso de esos servicios es de sólo trescientos pesos y
para acceder a los baños es preciso adquirir una ficha especial que entrega una
organización integrada por personas con discapacidad.
El recinto se mantiene siempre muy limpio, tarea asumida por personas
de la institución que lo administra y que cumplen en forma sacrificada, pero
con alegría.
Los servicios higiénicos han funcionado sin interrupciones de lunes a
sábado, entre las 10 y 19 horas.
Es más: el entorno se ha visto beneficiado con el funcionamiento de
los servicios higiénicos públicos ya que las puertas y muros del recinto se han
visto libres de “grafittis” y de restos de botellas de licor y desperdicios que
lo afearon hasta hace un tiempo.