Hace
casi un mes y medio, quien fuera el patrón de nave del bote que volcó
en Río Serrano fue condenado a 541 días de libertad vigilada intensiva.
Sin embargo, la sentencia aún no está ejecutoriada hasta que se resuelva
el recurso interpuesto por sus abogados, quienes buscan la nulidad del
juicio.
El
Tribunal Oral de Punta Arenas dio por acreditado que el condenado, un
guía turístico que no tenía licencia para ser patrón de nave, embarcó a
17 personas a un bote a motor que no tenía permiso de zarpe.
La
embarcación chocó contra un obstáculo del Río Serrano y el guía salió
eyectado. Con el bote a la deriva, impactó en una orilla pedregosa y
tres ciudadanas israelíes mayores de edad fallecieron. Otras trece
personas de la misma nacionalidad y una francesa quedaron con lesiones
graves, principalmente fracturas.
Según la sentencia de los jueces, el accidente se produjo por una navegación “de manera imprudente y con infracción al reglamento” y por “hacerlo a una velocidad no razonable y prudente”.
Descontentos
con el fallo, los abogados del condenado alegan que en la sentencia
“aparecen hechos nuevos, no advertidos para su debate y absolutamente
sorpresivos con afectación grave al derecho a la defensa”.
El
recurso fue presentado a comienzos de julio y los antecedentes se
remitieron a la Corte Suprema. El miércoles, la segunda sala del máximo
tribunal resolvió que el recurso era materia de la Corte de Apelaciones
de Punta Arenas.