El 15 de junio se
celebró el Día Internacional del Donante de Sangre, y el banco del Hospital
Clínico de Magallanes preparó sus instalaciones para celebrar a los entusiastas
que llegaran a aportar con el vital elemento. La entrada a la unidad fue
llenada de globos rojos y blancos, mientras que adentro los tecnólogos y demás
funcionarios esperaban con un pequeño vituperio a quienes se acercaran. Sin
embargo, gran parte de la comida quedó sin ser probada y las agujas permanecieron
selladas. La concurrencia no fue la esperada, al igual como ocurre la mayoría
de los días.
En promedio,
hasta el Banco de Sangre del hospital llegan ocho personas, de las cuales la
mayoría son donaciones por obligación o por reposición, es decir, que tienen un
familiar que va a ser sometido a una operación o necesita transfusión de
sangre.
Esto hace que la
unidad trabaje en un constante déficit de cifras. “El mes pasado (julio), por
ejemplo, donaron 157 donantes efectivos. Lo que nosotros necesitamos
aproximadamente para hacer funcionar todo como corresponde, sin ningún
sobresalto, son alrededor de 250. El hospital clínico es el referente de salud
de la región, todas las patologías graves y accidentes, independiente de su
situación previsional, llegan acá. Es la única reserva y la única que puede
responder ante una emergencia, pero obviamente si no hay donantes nosotros no
podemos tener para responder”, afirmó el tecnólogo del banco Jorge Díaz.