“Este año es el año de la Misericordia que, para todos los cristianos,
nos debe hacer recordar al buen samaritano, a ese hombre que sin ser parte del
pueblo de Israel, recogió en su camino a otro hombre, el que estaba herido; lo
llevó a una posada, lo atendió y cuando debió partir, pagó al posadero por
adelantado hasta que ese hombre, desconocido para él, se hubiera recuperado de
sus heridas”.
Así lo recordó el obispo de Punta Arenas, Monseñor Bernardo Bastres,
al entregar su mensaje de Semana Santa, declinando referirse a temas
contingentes, como la ley sobre el aborto, porque no corresponde hacerlo en
ocasiones como éstas en que la comunidad recuerda la vida, Pasión y Muerte de
Jesús, el Hijo de Dios hecho Hombre, hace casi dos mil años.
“Tengamos los ojos abiertos para ver a los heridos que podamos
encontrar en nuestros caminos y no vamos a entender el verdadero significado
del misterio de la Resurrección de Cristo si ignoramos a los que pudieran estar
heridos, caídos y golpeados, es decir a todos los que sufren algún dolor”,
agregó el prelado magallánico.
Y reiteró que la parábola del Buen Samaritano sigue vigente hoy,
cuando transitamos por nuestras vidas ignorando, no viendo o tratando de no ver
el sufrimiento en personas desconocidas, pero que requieren nuestra ayuda como
cristianos.
“Hay miles de justificaciones para no verlos. Por ejemplo, a tantos
adultos mayores que viven solos, en la pobreza, en la miseria, dependiendo de
pensiones miserables y que mueren en incendios” agregó el obispo Bastres,
señalando que no caben justificaciones, porque “el Buen Samaritano tiende la
mano y no pregunta”.
Luego, en el mismo sentido, recordó a todos que “hay tantos que viven
en la calle. Hay miles de justificaciones para ignorarlos, pero “el Buen
Samaritano ayuda, consuela y levanta”, señalando que “¿Cuántos están tendidos
en el camino porque no hacemos espacios en nuestra sociedad para acogerlos y
darles un espacio”, refiriéndose a los inmigrantes y a todos aquellos que pasan
tristes, cabizbajos, escondidos.
“Y en el mundo de la Educación, echamos de menos a los padres y
apoderados, los grandes ausentes de un proceso (que no es satisfactorio) que ha
hecho énfasis en lo económico del sistema educacional, pero que no ha logrado
que los padres se pregunten qué esperan para sus hijos, qué proyecto de vida
quieren para ellos y que entregarán ellos en el futuro a la región, al país”,
lamentando que no hubiera habido encuentros de reflexión con ellos, expresó el
obispo de Punta Arenas.
También tuvo palabras para
todas aquellas personas que están tristes porque han perdido a un ser querido;
o a aquellos que han sufrido la partida de alguno de los suyos que se suicidó y
también para aquellos niños que han sido atacados por el cáncer.
“Por todo ello – y reiterando la actitud del Buen Samaritano – el
mensaje de Resurrección es que Cristo resucitó por todos nosotros, pero en
especial, por todos los que sufren, a quiénes hay que cuidarlos, atenderlos,
escucharlos, quererlos y esos serán signos de nuestra Fe en Jesucristo,
vencedor de la Muerte y del Pecado”, terminó afirmando, emocionado, el pastor
magallánico.
Lo que viene
Hoy, las actividades propias de la Semana Santa, contemplan una misa
diocesana única, a las 19.00 horas, en la Iglesia Catedral, durante la cual se
renovarán las promesas sacerdotales y se bendecirán los Santos Óleos que se usarán
durante el año, como la Unción de los Enfermos.